OBRAS COMPLETAS DE JOSE CARLOS MARIATEGUI

AMAUTA Y SU INFLUENCIA

     
      

ENSAYOS DE CRITICA

1: SOBRE ORIENTACIONES GENERALES DE LA LITERATURA CONTEMPORANEA

   
ABRIL, Xavier. La obra de arte no es espectacular. Amauta: N� 5; p�g. 20. (327
L�ricamente desordenado y confuso. Dice: "desde la novela, los personajes viven la realidad"; "no tienen ninguna postura ante el p�blico, pues viven demasia�do la realidad"; "no hay actores, todos son autores".  
�Est�tica del sentido en la cr�tica nueva. Amauta: N� 24; p�gs. 49-52. (328
Como apuntes de un libro sobre el superrealismo. Xa�vier Abril esboza algunas de las sugerencias que le inspirara la poes�a de Andr� Bret�n, el creador o "sus-citador" del movimiento superrealista. Luego comenta la poes�a de Jacques Vach�, a quien encuentra "muy cerca de Bret�n". Y a continuaci�n, como "introduc�ci�n al an�lisis del superrealismo", anota las posibles influencias de las escuelas antecedentes en la determi�naci�n de su fisonom�a propia, y se refiere a la im�portancia de la influencia que sobre el superrealismo ejerce el cinema.  
�Nota a la muerte de la novela. Amauta: N� 27; p�gs. 69-70. (329
Es una glosa a la opini�n sobre el mismo tema, publi�cada por un grupo de escritores en la revista "Transition" �y que fue trascrita en AMAUTA como puede verse por la referencia (531�. Dice: "lo que ha muerto en la novela es la t�cnica, su funcionamiento car�d�aco, debido al choque con un nuevo estilo de la vida".  
ANDRE, Francis. �Existe una literatura proleta�ria? Amauta: N� 18; p�g. 5. (330
��Existe una labor proletaria? Labor: N� 1; p�g 4.  (331
   
BRETON, Andr�. �Existe una literatura proleta�ria? Amauta: N� 18; p�gs. 1-3. (332
��Existe una literatura proletaria? Labor N� 1; p�g. 3.  (333
CASANOVAS, Mart�. Autoctonismo y europe�smo. Amauta: N� 18; p�gs. 77-83. (334
Desarrolla el tema en una carta dirigida a Franz Tamayo. Principia discutiendo el problema de la deter�minaci�n del car�cter de las culturas. Las concibe co�mo manifestaciones vitales, inherentes "a la existencia de los individuos y las colectividades, en cual-quiera de las etapas de su vida y evoluci�n"; como "una actitud humana, vital, sea cual sea la plenitud formal o art�stica que al expresarse consiga". Y, aten�diendo al arte ind�gena mexicano, afirma su fe en el desarrollo de un autoctonismo art�stico americano, que nacer�a en funci�n del orgullo y del sentido ra�cial que el indio manifiesta en su arte. En contrapo�sici�n, afirma que las "manifestaciones propiamente cultas del arte latinoamericano, no son m�s que un triste calco de las �ltimas excentricidades del occidente decadente, agotado".  
COCTEAU, Jean. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N� 18; p�g. 3. (335
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 3. (336
DURTAIN, Luc. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N� 18; p�gs. 3-4. (337
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�gs. 3-4. (338
FRANK, Waldo. �Existe una literatura prnletaria? Amauta: N� 18; p�g, 7. (339
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. (340
HIDALGO, Alberto. Peque�a ret�rica personal. Amauta: N� 6; p�g. 8. (341
Sobre el "poema de varios lados"", "en el que cada une, de sus versos constituye un ser libre, a pesar de hallarse al servicio de una idea o una emoci�n centrales".  
ILESCH, Bala. Hacia la organizaci�n de la lite�ratura proletaria. Amauta: N� 15; p�gs. 22-23. (342
Hace una s�ntesis de la actividad desplegada por la Oficina Internacional, que trabajaba en la organiza�ci�n de una Internacional Literaria. Y luego hace co�nocer los lineamientos generales de las discusiones del Pleno de la Oficina Internacional; menciona los acuer�dos adoptados en dicho Pleno; y traza un cuadro de las impresiones que en los asistentes produjeron la discusi�n y los acuerdos.  
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Populismo literario y estabilizaci�n capitalista. Amauta: N� 28; p�gs. 6-9. (343

El populismo literario "es esencialmente demag�gico"; trata de "fomentar la producci�n en gran escala de novelas que abastezcan al pueblo de una literatura que se adapte a sus gustos e indague con simpat�a sus sentimientos". Pero, "sobre la mesa de trabajo del cr�tico revolucionario, independientemente de toda consideraci�n jer�rquica, un libro de Joyce ser� en todo instante un documento m�s valioso que el de cualquier neo-Zola". Se pronuncia en favor de la es�candalosa sinceridad de la literatura burguesa �Gide y Proust, por ejemplo�, y combate la falsedad del po�pulismo literario, que trata de convertir a la falsa li�teratura en una mercanc�a para el gusto del consu�midor, sin alcanzar el valor art�stico de la literatura burguesa.

 
MARINETTI, F. T. Movimiento futurista. Amau�ta N� 10; p�gs. 29-30. (344
Trata sobre: La medici�n futurista; y Est�tica de los avisos luminosos.  
MASIS, Horacio. "La met�fora y el mundo", por Pablo Rojas Paz. Amauta: N� 6; p�g. 43 (345
MIRO QUESADA, C�sar Alfredo. "La poes�a de hoy", por Jean Epstein. Amauta: N� 18; p�gs. 99-102. (346
Se limita a seguir los conceptos de Jean Epstein.  
NOVELA ha muerto, que viva siempre la novela (La). Amauta: N� 27; p�g. 69. (347
Firman: Harry Crosby, Stuart G�lbert, Eugene Jolas, Theo Rutra y Robert Saga. Sostienen que la novela ha muerto, atendiendo a su falta de consonancia con las necesidades del momento, y vaticinan su futura remodelaci�n.  
V�ase el comentario hecho al respecto por Xavier Abril: 329.  
NU�EZ, Estuardo. "Est�tica del novecientos", por Amauta: N� 1; p�gs. 9-10. (348
�Alberto Zum Felde. Amauta: N� 16; p�g. 42. (348
ORREGO, Antenor. El personaje y el conflicto dram�tico en el teatro, la novela y el cuento. Amauta: N� 1; p�gs. 9-10. (349

Opina que el arte europeo ha hecho anecd�tico el destino, debido a la frivolidad predominante en la ci�vilizaci�n occidental. Y concluye que, para hacer ve�rismo art�stico, no necesitamos repetir la naturaleza y la vida; sino que es preciso ir hacia un arte dram�tico integral; en que el car�cter est� presidido por el destino.

 
�Arte vital. Amauta: N� 10; p�gs. 49-50. (350
Por creer que "la vida est� cargada de intereses", se declara como enemigo del pensamiento puro. Defiende la necesidad de vitalizar la palabra, infundi�ndole un significado preciso. Y considera necesario revelar el mensaje de nuestra vida, ser leales con nuestra res�ponsabilidad.  
PORTAL, Magda. R�plica. Amauta: N�. 7; p�g. 28. (351

Observando los conceptos emitidos por Miguel Angel Urquieta, en torno al "Izquierdismo y seudoizquier�dismo art�sticos" �v�ase (543� dice, precipitadamente, que, "para el poeta, la cultura como base perjudica su don original de creaci�n". Y acatando la doctrina fu-turista �adversa al pasado y al recuerdo� a�ade: "No hay ense�anzas de ayer, s�lo hay realidades de hoy".

 
TAMAYO, Franz. Autoctonismo y europe�smo. Amauta: N� 17; p�gs. 86-91.  (352
Desarrolla el tema en una carta dirigida a Mart�n Ca�sanovas. Err�neamente cree que el americanismo impo�ne la necesidad de "renunciar a todo lo que no sea indio", y dice que "fuera del mundo occidental no hay salvaci�n para nosotros". Su error se funda en el aparente sue�o que las razas aut�ctonas duermen desde la colonia, y exalta la cultura europea porque en ella encuentra "la expresi�n de lo m�s perfecto hu�mano posible hasta hoy". Y se funda, tambi�n, en su creencia de que lo americano es desconocido, y que, para ir hacia lo desconocido, es necesaria "la plena posesi�n y dominio de lo conocido, de lo �ptimo co�nocido".  
UNAMUNO, Miguel de. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N� 18; p�gs. 7-8. (353
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. (354
URQUIETA, Miguel Angel. Izquierdismo y seu�doizquierdismo art�sticos. Amauta: N� 7; p�gs. 25-27. (355

Siguiendo a Jos� Carlos Mari�tegui, censura el falso revolucionarismo art�stico que sigue una moda o Im�pone una extravagancia, y lo califica como "analfa�betismo insolente". "El izquierdismo aut�ntico necesi�ta disciplina mental". Y a tales conceptos replica Magda Portal: v�ase (537.

 
VALLEJO, C�sar. Poes�a nueva. Amauta: N� 3; p�g. 17. (356
Para Vallejo, lo nuevo no est� en el uso de un voca�bulario tomado a las ciencias e industrias, sino en una sensibilidad simple y humana.  
�Se proh�be hablar al piloto. Amauta: N� 4; p�g. 18. (357
En una prosa l�ricamente desordenada, combate a los simples hacedores de im�genes y de met�foras, de linduras y de colmos. Aspira a "devolver las palabras a los hombres". Y dice: "un poema es una entidad vital"; "existen respuestas sin pregunta, que son el esp�ritu del arte y la conciencia divina de las cosas".  
�Autopsia del superrealismo. Amauta: N� 30; p�gs. 44-47. (358

Como s�ntoma de la decadencia de la cultura capitalista, anota la multiplicaci�n de escuelas literarias. "La �ltima escuela de mayor cartel, el superrealismo, aca�ba de morir oficialmente", debido a la decisi�n adop�tada por sus sostenedores para coordinar y sintetizar su m�todo literario con el marxismo. Pero "la adhe�si�n al comunismo no tuvo reflejo alguno sobre el sentido y las formas esenciales de sus obras" y, a la hora en que estamos, el superrealismo �como movi�miento marxista� es un cad�ver". Porque la aspi�raci�n de suscitar crisis de conciencia, pregonada por Bret�n, es injustificada, si se aprecia que "no hay m�s que una sola revoluci�n, la proletaria". "El fondo hist�rico del superrealismo es casi nulo".

 
Trascrito en "Letras": N� 22; Santiago de Chile, octu�bre de 1930.  
VANDERVELDE, Emile. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N� 18; p�g. 6. (359
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. (360
WERTH, Le�n. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N� 18; p�g. 4.  (361
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. (362
   

2: SOBRE LITERATURA PERUANA

 
   
ABRIL, Xavier. "Oto�o", por Germ�n Campos. Amauta: N� 17; p�g. 102. (363
�Mosaico contempor�neo. Amauta: N� 26; p�gs. 26-29. (364
Entre otros comentarios, incluye, uno en el cual fija la temperatura del ascensor en el humorismo de H�c�tor Velarde".  
BAZAN, Armando. "Ande", por Alejandro Peralta. Amauta: N� 1; p�g. 37. (365
�"Glosas franciscanas", por Mar�a Wiesse. Amauta: N�. 3; p�g. 41. (366
�"Ccocca", por Mario Chabes. Amauta: N� 3; p�g. 43. (367
�"Falo", por Emilio Armaza. Amauta: N�. 3; p�g. 43. (368
BRETON, Andr�. Sobre Xavier Abril. Amauta: N� 18; p�g. 64.  (369
En torno a la exposici�n de poemas que efectuara en Par�s el a�o 1927.  
CANSINOS ASSENS, Rafael. Pr�logo a "El amor limosnero", de Ricardo Mart�nez de la Torre. Amauta: N� 13; p�g. 41. (370
Reproduce �nicamente la parte principal del pr�logo, que se refiere a la intervenci�n del conflicto �ntimo en el problema amoroso que describe la novela.  
CASSOU, Jean. Prefacio. Amauta: N� 13; p�gs. 33-34.  (371
Escrito para la exposici�n de dibujos de Juan Dev�s�covi y poemas de Xavier Abril, realizada en Par�s (1927) y Madrid (1928). Tiene apreciaciones sobre el valor que caracteriza a cada uno.  
COLLAZOS, Gabriel. Un drama ind�gena. Amauta: N� 12; p�g. 37. (372
Presenta a Inocencio Mamani, joven indio de 19 a�os, autor del drama titulado "Tuquypajj Munaskan". Relata el argumento de �ste.  
COSSIO, Jos� Gabriel. "Tuquypajj Munaskan", drama quechua. Amauta: N� 14; p�gs. 41-42. (373
A trav�s de un reportaje, presenta a Inocencio Mamani, el autor del drama; narra el argumento de �ste; y da algunos datos sobre la actividad literaria de los indios peruanos.  
CHAVEZ ALIAGA, Nazario. El movimiento inte�lectual de avanzada en Chiclayo. Amauta: N� 22; p�gs. 82-84. (374
Representado por el esp�ritu de Antenor Orrego, y di�rigido por Nicanor de la Fuente y Carlos Arbul� Miranda, el movimiento intelectual de Chiclayo no re�fleja una mera sensibilidad art�stica; es "de pol�mica, de afirmaci�n proletaria, de grave responsabilidad so�cial".  
FUENTE, Nicanor A. de la. "Par�bolas del Ande" por Nazario Ch�vez Aliaga. Amauta: N� 20; p�gs. 102-103.  (375
El autor suscribe con el seud�nimo de Nixa.  
�"El nuevo poema y su orientaci�n hacia una est�tica econ�mica", por Magda Portal. Amauta: N� 24; p�gs. 102-103.   (376
�"Cantos del arado y de las h�lices", por C�sar Alfredo Mir� Quesada. Amauta: N� 29; p�gs. 103-104. (377
GUILLEN, Alberto. "Ande", por Alejandro Pe�ralta. Amauta: N� 2; p�g. 41. (378
�"Si Loti hubiese venido", por Ventura Gar�c�a Calder�n. Amauta: N9 6; p�g. 42. (379
�"Tiempos de la patria vieja", por Ang�lica Palma. Amauta: N� 6; p�g. 42.  (380
HAYA DE LA TORRE, V�ctor Ra�l. Nuestro fren�te intelectual. Amauta: N� 4; p�gs. 3-4 (y 7-8) (381
Ensayo pol�tico en torno a la evoluci�n literaria del Per� durante las �ltimas d�cadas. Trata sobre: El "ci�vilismo" y la inteligencia; Prada y Palma; nuestra revisi�n de valores; Literatura y pol�tica; la misi�n de AMAUTA. Fundamentando su punto de vista, dice: "en la literatura hay un valor pol�tico que me parece que es la garant�a de perennidad de las obras maes�tras".  
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "El libro de la nave dorada", por Alcides Speluc�n. Amauta: N� 1; p�g. 36. (382
"Sup�rstites dispersos de una escaramuza literaria, nos sentimos hoy combatientes de una batalla hist�rica" �dice, aludiendo a la participaci�n de ambos en el colonidismo encabezado por Valdelomar. Y, en cuanto al libro, lo define como fruto de la adolescencia, que denota presencia de Herrera y Reissig y de Rub�n Dar�o, en la t�cnica, en la forma y en la est�tica.  
�Ubicaci�n de Hidalgo. Amauta: N� 16; p�gs. 41-42. (383
Aunque representa la terminaci�n del experimento co�l�nida", Alberto Hidalgo "est�, sin quererlo y sin sa�berlo, en la �ltima estaci�n rom�ntica", por su acen�tuado individualismo.  
�"El pueblo sin Dios", por C�sar Falc�n. Amauta: N� 21; p�gs. 102-103. (384
Jos� Carlos Mari�tegui rese�a su conocimiento de C�sar Falc�n, para explicar las circunstancias que rodearon, la elaboraci�n de "El Pueblo sin Dios". Y advier�te que, "escrita en 1923, esta novela no alcanza a mu�chas nuevas adquisiciones del esp�ritu y el estilo de C�sar Falc�n. Luego pasa a precisar el valor de la novela, a la cual califica como "un testimonio de acu�saci�n contra la vida provinciana del Per�.  
Trascrito en "Repertorio Americano": Tomo XXI, N� 14; San Jos� (Costa Rica), 11 de octubre de 1930.  
�"El pueblo sin Dios", por C�sar Falc�n. Labor: N� 7; p�gs. 3-4. (385
Para iniciar en la comprensi�n del mencionado libro, fija su concepto sobre la nueva po�tica. Destaca como sus caracteres: vida, emoci�n y no inteligencia, ilo�gismo y revolucionarismo. Y cree que los "Radiogra�mas del Pac�fico" lo comprueban.  
MEZA, Crist�bal. Proceso literario hist�rico del Per�. Amauta: N� 13; p�g. 19. (387
Es una introducci�n a futuros art�culos. Trata de fi�jar ideas que sirvan como gu�a del juicio, partiendo de datos hist�ricos hasta tomar la experiencia de la literatura universal.  
NU�EZ, Estuardo. "El hombre del Ande que ase�sin� su esperanza", por Jos� Varallanos. Amauta: N� 17; p�g. 101. (388
OQUEDO DE AMAT, Carlos. "Los sapos y otras personas", por Alberto Hidalgo. Amauta: N� 13; p�g. 42. (389
ORREGO, Antenor. "El libro de la nave dorada", por Alcides Speluc�n. Amauta: N� 1; p�gs. 34‑35 (y 38-40). (390
Partes del pr�logo escrito para el mencionado libro. Se refieren a la categor�a est�tica de la poes�a de Alcides Speluc�n; al tr�pico y el mar como sus ambientes po�ticos; a la t�cnica, el lenguaje y el estilo.  
�La obra po�tica de. Nicanor A. de la Fuente. Amauta: N� 15; p�gs. 5-7. (391
Comienza dando algunos datos biogr�ficos del poeta, pero sin coordinaci�n. Luego destaca en la obra: el paso vivificante de una aurora, el gesto de la palabra, el don del humor, la imagen m�ltiple, y el sentido po�l�tico.  
�"Par�bolas del Ande", por Nazario Ch�vez Aliaga., Labor: N� 3; p�g. 7.  (392
RODRIGUEZ, C�sar A. Carta a Jos� Varallanos. Amauta: N� 18; p�gs. 83-84. (393
Enjuicia la poes�a de "El hombre del Ande que ase�sin� su esperanza", calific�ndola como impetuosa, fre�n�tica, lib�rrima, sustantiva (entendiendo por tal lo que madura y crece). "Es una contribuci�n hacia el arte peruano que "tiene la temperatura de la vida".  
ROMERO, Emilio. Don Segundo Sombra y el Per�. Amauta: N� 28; p�gs. 24-26. (394
Compara el tema y los valores de "Don Segundo Som�bra" con el tema y los valores que en el Per� est�n latentes. La conquista de la selva le hace par a la conquista de la pampa; la vida de los campesinos se�rranos a la vida de los chalanes argentinos. Y, para destacar las grandes posibilidades literarias que brinda la vida nacional, "se refiere a "El Pueblo sin Dios", la novela de C�sar Falc�n, en la .cual aprecia cierta parcialidad de visi�n y conocimiento algo inexacto de la realidad peruana.  
�Per� en 3 tiempos. Amauta: N� 25; .p�gs. 11-16 (y 24-26). (395
Ensayo �gil que, bas�ndose en las caracter�sticas �eco�n�micas, �tnicas y pol�ticas� que dividen al Per� en 3 ,- regiones �norte, centro y sur�, revisa el aporte que los hombres de cada una de dichas regiones ha lle�vado al proceso de la historia y la cultura peruanas.  
SEOANE, Manuel A. Nota. Amauta: N� 12; p�g. 33. (396
Presentando a Fern�n Cisneros.  
�Primer aviso. Amauta: N� 15; p�gs. 14-15. (397
Pr�logo a una selecci�n de poemas revolucionarios pe-ruanos que debi� ser editada en Buenos Aires. Expli�ca el significado del t�rmino "revolucionario", para precisar el alcance de la selecci�n. Luego confiesa su preferencia por las formas modernas, e indica que la selecci�n es de poemas y no de poetas.  
�Br�jula. Amauta: N� 26; p�gs. 84-85. (398
Pr�logo de "Poemas rojos", antolog�a de poetas revo�lucionarios del Per�, compilada por Manuel Seoane y C�sar Alfredo Mir� Quesada, y que debi� editarse en Buenos Aires el a�o 1929. Tras variadas reflexiones sobre el valor y el sentido de la poes�a revolucionaria, explica que la selecci�n se ha hecho atendiendo a "las expresiones po�ticas que reflejan la emoci�n social del Per�".  
SOLIS, Abelardo. Contra algunos "ismos". Amauta: N� 26; p�gs. 23-26. (399

Con bastante acierto califica como "manifestaci�n de ignorancia" el apego al "prejuicio de las razas". Pero no es consecuente cuando considera el indigenismo como un problema puramente racial y desconoce sus aspectos econ�mico y social. No ve en el indigenismo contempor�neo una oposici�n al ausentismo de otras �pocas. Y mirando, probablemente, al descubrimiento del negro, que entonces se realizaba en Cuba dice: "si hay licencia para el uso y abuso del ismo de indigenismo, que vengan tambi�n el cholismo, el zambis�mo, el ausentismo, el zacalaguaismo, y todos los ismos de esta laya". Tambi�n desacredita el significado del t�rmino "vanguardismo".

 
UNAMUNO, Miguel de. Carta. Amauta: N� 25: p�g. 92. (400
Dirigida a los miembros de la comisi�n organizadora del homenaje tributado en Madrid a C�sar Falc�n, por haber publicado "El pueblo sin Dios". Se asocia al homenaje.  
URQUIETA, Miguel A. "La torre de las parado�jas", por C�sar A. Rodr�guez. Amauta: N� 4; p�g. 44. (401
VALCARCEL, Luis E. G�nesis y proyecciones de "Tempestad en los Andes". Amauta: N� :11; p�g. 21. (402
Un interesante cap�tulo de autocr�tica, que desenvuel�ve los siguientes temas: por qu� escrib� el libro, el teatro del nuevo indio; la quiebra de los reformadores; el libro no resuelve ning�n problema.  
VARALLANOS, Adalberto. Amauta: N� 25; p�g. 95. (403
Nota necrol�gica, en    cual      destacan las grandes posibilidades que anunciaba su corta labor. "Tenia entusiasmo de suscitador", pero "era generalmente esceptico y negativo".  
VARALLANOS, Jos�. Comentario. Amauta: N� 17; p�g. 73. (404
Sobre la personalidad po�tica de Enrique Pe�a Ba�rrenechea  
�"Un chullo de poemas", por Guillermo Mer�cado. Amauta: N� 17; p�gs. 102-103. (405
WIESSE, Mar�a. "La literatura peruana", por Luis Alberto S�nchez. Amauta: N� 16; p�g. 43.  (406
   

Manuel Gonz�lez Prada

 
   
CHUQUIWANCA AYULO, Francisco. Carta pe�riod�stica de un indio. Amauta: N� 7; p�gs. 13-15. (407
Defiende la filiaci�n socialista de Gonz�lez Prada, con�tra las imputaciones formuladas por Miguel Angel Ur�quieta en un art�culo sobre "Ideas y hombres del Pe�r�" Y luego incide en el anarquismo de Gonz�lez Prada.  
CASTILLO, Luciano. El sentido vital de la obra de Gonz�lez Prada. Amauta: N� 16; p�g. 3. (408
Se refiere al valor que la obra de Gonz�lez Prada tiene para las nuevas generaciones del Per�: "S�mbolo de renovaci�n".  
GARRO, J. Eugenio. Sobre la obra po�tica de Gonz�lez Prada. Amauta: N� 16; p�gs. 2-4. (409
Tomando como referencia la obra po�tica contenida en "Min�sculas", "Presbiterianas" y "Ex�ticas", aborda los siguientes temas: Poes�a, centro de Gonz�lez Prada; El fraseado l�rico; T�cnica y arquitectura del verso.  
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Gonz�lez Prada. Amauta: N� 16; p�gs. 8 (y 13-15). (410

Es personal en cuanto afirma que "el estudio de Gon�z�lez Prada pertenece a la historia y a la cr�tica de nuestra literatura antes que a las de nuestra pol�tica". Y, con este criterio cree que "Gonz�lez Prada es, en nuestra literatura, el precursor de la transici�n del pe�riodo colonial al periodo cosmopolita, pues, con su obra, "nuestra literatura inicia su contacto con otras literaturas". "Denunci� el colonialismo, atac� el es�pa�olismo: fue "mucho m�s peruano que todos los rapsodistas de la literatura espa�ola anteriores y pos�teriores a �l en nuestro proceso literario". En �l "arde el fuego de los racionalistas del siglo XVIII", pero "no cae casi nunca en un intelectualismo exagerado" porque lo preservan "su sentimiento art�stico y su exaltado anhelo de justicia" "No desde�� nunca e, la masa", pero "la filiaci�n literaria del esp�ritu y la cultura de Gonz�lez Prada, es responsable de que el movimiento radical no nos haya legado un conjunto elemental siquiera de estudias de la realidad peruana y cuerpo de ideas concretas sobre sus problemas".

 
ORREGO, Antenor. Prada, hito de juvenilidad en el Per�. Amauta: N� 16; p�g. 1. (411
Elogia a Gonz�lez Prada coma suscitador de un Pera nuevo que lucha contra los prejuicios y los privilegios de casta, comenzando "el proceso y la acusaci�n de la Colonia".  
RODRIGUEZ, C�sar A. Carta a Jos� Carlos Ma�ri�tegui. Amauta: N� 21; p�gs. 93-97. (412

Haciendo un paralelo entre Manuel Gonz�lez Prada y Jos� Carlos Mari�tegui, define al primero como un "maestro de adultos un �tica, un profesor de pl�stica revolucionaria". Califica de fr�gido a Gonz�lez Prada, afirmando que el deleite de una frase bien escrita superaba en �l la molestia de la investigaci�n pa�ciente". Como pol�tico fue ""un apriorista", "un im�pulsivo verbalista": "La pedagog�a de su credo arran�caba de los tiempos de la pedagog�a cal castigo". Y; dice coincidiendo con el juicio de Jos� Carlos Mari�tegui, dice: "Prado pudo ser un gran personaje pol�tico, de garra socialista, si hubiera actuado con menos literatura".

 
SANCHEZ, Luis Alberto. Si eres vida �por qu� me das la muerte? Amauta: N� 29; p�gs. 24-30. (413
Cap�tulo de la biograf�a novelada de Manuel Gonz�lez Prada, que Luis Alberto S�nchez public� m�s tarde con el titulo de "Don Manuel": Lima, Librer�a Fran�cesa Cient�fica F. y, E. Rosay, 1930 (p�gs. 57-70),  
URQUIETA, Miguel Angel. Gonz�lez Prada y Ur�quieta. Amauta: N� 5; p�gs. 25-29. (414

Elogia a Gonz�lez Prada, a trav�s de una ligera revi�si�n de su vida y su obra. "Pero Gonz�lez Prada no est� solo, se�ero y �nico en el impulso inicial de esta haza�a que va creando el Per� nuevo" �dice. Y ha�bla de la campa�a doctrinaria emprendida por Lino Urquieta en el sur del Per�, campa�a que se exten�di� a los principales problemas que el Per� afrontaba en 1901 (de car�cter obrero, contributivo, agrario, pe�dag�gico, administrativo-judicial, electoral y legisla�tivo, municipal, militar, sanitario y editorial). "Gon�z�lez Prada y Urquieta son los precursores de esta ge�neraci�n sacrificada y rebelde".

 
   

Jos� Mar�a Eguren

 
   
ABRIL, Xavier. Traducci�n est�tica de Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 12-15.  (415

No es una cr�tica. Es una comprobaci�n de la presen�cia de ciertos motivos en la poes�a de Eguren, o una profesi�n de l�rica admiraci�n. Desordenada y esque�m�tica, esta "traducci�n est�tica" incorpora a la cr�tica el capricho estridente de la poes�a de trasguerra.

 
BASADRE, Jorge. Jos� Mar�a Eguren y la nueva poes�a. Amauta: N� 3; p�gs. 5-7. (416

En sucesivos par�grafos destaca algunos significativos valores de la poes�a egureniana, a saber: Eguren, pri�mer poeta "dif�cil"; Eguren y el creacionismo; la me�t�fora; el valor musical; infantil, pero no jovial ni deportivo; no beligerancia y simplicidad geogr�fica. Por �ltimo, incluye una "atingencia final" sobre el car�c�ter de la poes�a contempor�nea.

 
�Elogio y eleg�a de Jos� Mar�a Eguren. Amau�ta: N� 21; p�gs. 21-29.  (417

Es el art�culo precedente, corregido y aumentado. Pero su texto definitivo puede verse s�lo en "Equivocacio�nes" (Ensayos de literatura pen�ltima). Lima, Casa Editora La Opini�n Nacional, 1928; p�gs. 14-30.

 

Sagazmente explica la aparente contradicci�n del t�tulo, diciendo: "Somos muchos los que amamos al poeta y, sinembargo, vemos en sus �ltimas producciones una glosa a las anteriores; un in�til intento de superar la intensidad de otrora". En primer lugar, ubica a Jos� Mar�a Eguren dentro del movimiento literario perua�no, destacando su esteticismo y la incomprensi�n de la cr�tica en uso. A continuaci�n traza una peque�a semblanza biogr�fica y personal de Eguren, en quien destaca un lejano parecido a Edgar Poe a la vez que un absurdo recuerdo fugaz de Charlie Chaplin". Lue�go pasa a estudiar la poes�a de Eguren, desenvol�viendo los siguientes temas: �hay algo de nuestro am�biente en la poes�a de Eguren?; cuatro son las face�tas en que, arbitrariamente, puede dividirse la poes�a de Eguren �un lirismo rom�ntico, el paisajismo, el simbolismo propiamente dicho y el creacionismo�; Eguren es infantil; en la poes�a de Eguren hay, esen�cialmente, un valor musical; Jos� Mar�a Eguren y C�sar Vallejo, poetas "dif�ciles".

 
CHURATA, Gamaliel. Valores vern�culos de la poes�a de Eguren. Amauta: N� 21; p�g. 43. (418
Aspira a reivindicar el peruanismo de Jos� Mar�a Egu�ren contra aquellos cr�ticos que califican su inspira�ci�n como "n�rdica". Y para respaldar su aserto, cita poes�as que dan el sabor neoespa�ol de nuestra tie�rra, o que insin�an su naturaleza.  
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Contribuci�n a la cr�tica de Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 35-40 (419

Es el cap�tulo que Jos� Carlos Mari�tegui dedica a la poes�a de Eguren en "El proceso de la literatura", el s�timo de sus "7 ensayos de interpretaci�n de la rea�lidad peruana". Afirma que "Jos� Mar�a Eguren representa en nuestra historia literaria la poes�a pura". Encuentra "excesivo o, m�s bien, impreciso, calificar a Eguren de poeta de la infancia", pero le parece "evi�dente su calidad esencial de poeta de esp�ritu y sen�sibilidad infantiles". Demuestra que "Eguren no tiene ascendientes en la literatura peruana": "ha escrito versos absoluta y rigurosamente originales". "Eguren desciende del medioevo"; en �l subsiste, "mustiado por los siglos, el esp�ritu aristocr�tico". "Eguren, en el Per�, no comprende ni conoce al pueblo; ignora al indio, lejano de su historia y extra�o a su enigma". La poes�a de Eguren, en consecuencia, es "algo as� como una poes�a de c�mara, poes�a de estancia y de interior".

 
�Preludio del renacimiento de Jos� Mar�a Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 11-12 (420

Explicando las razones del homenaje tributado a Jos� Mar�a Eguren en el n�mero 21 de AMAUTA, Jos� Car�los Mari�tegui presenta como ejemplar y �nico el caso de Eguren, por la pureza de su vida po�tica, y por la fidelidad con que ha seguido su vocaci�n y su destino. Define el homenaje como reconocimiento, justi�ficable "porque hasta ahora ning�n grupo, ninguna revista literaria ha reivindicado a Eguren para s�"; porque "muerto Gonz�lez Prada, Eguren es el �nico entre nuestros mayores a quien podemos testimoniar una admiraci�n sin reservas"; porque "la evasi�n de la realidad lo ha conservado puro".

 
NU�EZ, Estuardo. Ensayo sobre una est�tica del color en la poes�a de Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 32-34.  (421
Cap�tulo de un estudio sobre "La poes�a de Eguren": Lima, Compa��a de Impresiones y Publicidad, 1932. Afirma que "el color adquiere muchas y caracter�sti�cas posibilidades en la poes�a de Eguren"; pero que, en su poes�a, Eguren s�lo emplea los colores netos, puros". Y luego va precisando los variados simbolismos del color en la poes�a egureniana.  
PEREGRIN, cazador de figuras. Amauta: N� 21; p�g. 16. (422

Se refiere a la labor art�stica desplegada por Jos� Ma�r�a Eguren, como pintor y como fot�grafo. Destaca la virtud imaginativa de Eguren, pues "se podr�a decir que ha visto todo lo que ha escrito: lo ha visto, por-que lo ha encontrado en la naturaleza o porque lo he creado como juguete". "Su dibujos y sus cuadros son poem�ticos: los valores pl�sticos est�n subordinados en ellos a los valores po�ticos".

 
PETROVICK, Juli�n. Prosa para Jos� Mar�a Egu�ren. Amauta: N� 21; p�g. 44. (423
Elogio l�rico de Jos� Mar�a Eguren, en el homenaje tributado por AMAUTA.  
PRADO, Julio del. Jos� Mar�a Eguren y el mar. Amauta: N� 21; p�g. 44. (424
Elogio l�rico de Jos� Mar�a Eguren, contenido en la hip�rbole final: "Al mar le agrada mucho la visita de Jos� Mar�a Eguren, pero est� azaroso porque no sabe d�nde van a caber dos inmensidades".  
SANCHEZ, Luis Alberto. "Ramona" y Jos� Mar�a Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 29-31. (425
Sin destacarlo expresamente, se refiere al esteticismo de Jos� Mar�a Eguren, el poeta que: "no fue criollista, no fue americanista, no hizo versos conmemorativos, no fue poeta universitario, no fue de arrebatos l�bri�cos, no fue lun�tico". La alusi�n a "Ramona" es una simple comparaci�n, con la cual indica que, si a Egu�ren se le niega, vendria a ocurrir con su poes�a lo mis�mo que puede ocurrirle a cualquier m�sica de calidad, si fuera ejecutada ante un auditorio vulgar: no seria comprendida.  
WIESSE, Mar�a. Elementos de la poes�a de Egu�ren. Amauta: N� 21; p�gs. 41-42. (426
Considera que los elementos predominantes en la poe�s�a de Jos� Mar�a Eguren son: la fantas�a, la musica�lidad y la melancol�a.  
   

Enrique Bustamante y Ballivi�n

 
   
BAZAN, Armando. "Antipoemas", por Enrique Bustamante y Ballivi�n. Amauta: N� 8; p�g. 41.  (427
   

Mart�n Ad�n

 
   
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Defensa del dispara-te puro. Amauta: N� 13; p�g. 11. (428
Caracteriza el esp�ritu de Mart�n Ad�n como guiado por un sentido "racionalista y cl�sico". Y, aludiendo a la importancia que en su obra tiene el disparate, dice: "El disparate puro certifica la defunci�n del abso�luto burgu�s", "tiene una funci�n revolucionaria por-que cierra y extrema un proceso de disoluci�n.  
�La casa de cart�n. Amauta: N� 15; p�g. 41. (429
Colof�n a la novela del mismo t�tulo, publicada por Mart�n Ad�n: Lima, Impresiones y Encuadernaciones "Per�", 1928. (p�gs....)  

En dicho colof�n anota Mari�tegui que ha procurado encontrar en la literatura de Mart�n Ad�n "una co�rroboraci�n de sus tesis de agitador intelectual". Pero "Mart�n Ad�n no es propiamente vanguardista, no es revolucionario, no es indigenista"; y, "por humorismo, se dice reaccionario, clerical y civilista (aunque) su he�rej�a evidente, su escepticismo contumaz, lo, contradi�cen". Describe a Mart�n Ad�n como "un joven de gran familia, mesurado, inteligente, cartesiano, razonable; y toma "La casa de cart�n" como una consecuencia del progreso experimentado por el Per� en el per�odo de la trasguerra.

 
�El anti-soneto. Amauta: N� 17; p�g. 76. (430
Revolucionando la cl�sica` forma po�tica representada por el soneto, Mart�n Ad�n llega al anti-soneto, seme�jante en la estructura pero de esp�ritu travieso. Y, al respecto, Mari�tegui anota: "Barroco, culterano, gon�gorino, Mart�n Ad�n sali� en busca del soneto, para descubrir el anti-soneto"; "el antisoneto es un anti�cuerpo".  
   

3: SOBRE LITERATURA AMERICANA

 
   
ABRIL, Xavier. Mosaico contempor�neo. Amau�ta: N� 26; p�gs. 26-29.  (431
Entre otros comentarios, incluye uno sobre "El renuevo y otros cuentos", por Carlos Montenegro.  
ADAN, Mart�n. "Una mujer que sabe mirar", por Graciela Garbalosa. Amauta: N� 11; p�g. 41. (432
�"El roto", por Joaqu�n Edwards Bello. Amauta: N� 13; p�gs. 41-42. (433
BAZAN, Armando. "Resonancias ef�meras", por Ernesto Higueras. Amauta: N� 2; p�g. 41. (434
�"Levante", por Blanca Luz Brum. Amauta: N� 4; p�g. 44. (435
�"La guitarra de los negros", por Ildefonso Pereda Valdez. Amauta: N� 6; p�g. 42. (436
�"Lejos", por Mar�a Elena Mu�oz. Amauta: N� 11; p�g. 42. (437
�"La epopeya de la ciudad", por Emilio Fru�goni. Amauta: N� 11; p�gs. 41-42. (438
BORGES, Jorge Luis. Indice de la nueva poes�a hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�g. 43. (439
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo, Jorge Luis Borges afirma que el des-gaste del ruben�smo ha producido una nueva situaci�n de conciencia en la poes�a americana, cuyas "dos alas son el verso suelto y la imagen".  
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Alberto Hidalgo y Vicente Huidobro. V�ase (449 y 450).  
BRUM, Blanca Luz. "Poetas uruguayos", por Gi�selda Zani. Amauta: N� 22; p�g. 104. (440
COX, Carlos Manuel. "La justicia del Inca", por Trist�n Marof. Amauta: N� 8; p�gs. 41-42. (441
DELMAR, Seraf�n, "El pescador de estrellas", por Alejandro Guti�rrez y Luis Enrique Delano. Amauta: N� 6; p�g. 43.  (442
�"Treinta poemas de mi tierra", por Jorge Reyes. Amauta: N� 7; p�g. 43. (443
�"Vientos contrarios", por Vicente Huidobro. Amauta: N� 8; p�g. 42. (444
DIEZ CANSECO, Jos�. "La campa�a del general Bulele", por Luis Reissig. Amauta: N� 28; p�g. 102. (445
�Con Armando Donoso. Amauta: N� 12; p�gs. 41-42. (446
FONCUEVA, Jos� A. Nov�simo retrato de Jos� Mart�. Amauta: N� 14; p�gs. 22-24. (447
Para constituir de manera exacta la imagen de Jos� Mart�, destaca sus valores personales. Lo estudia como m�stico, pensador, escritor, orador, poeta, educador y patriota. Por �ltimo, define el pensamiento social de Mart�.  
�"Por los caminos del mundo", por Rufino Blanco Fombona. Amauta: N� 6; p�g. 42. (448
HIDALGO, Alberto. Indice de la nueva poes�a hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�gs. 41-42. (449
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo, Hidalgo manifiesta �estridentemente � su esc�ptica contemplaci�n de las corrientes ame�ricanistas.  
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Jorge Luis Borges y Vicente Huidobro. V�ase (439 y 450).  
HUIDOBRO, Vicente. Indice de la nueva poes�a hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�gs. 42-43. (450
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo, Huidobro expone algunos conceptos so�bre el nuevo poema y sobre el poeta. Desordenado y "epatante".  
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Jorge Luis Borges y Alberto Hidalgo. V�ase (439 y 449).  
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "Los de abajo", por Mariano Azuela. Amauta: N� 12; p�g. 42. (451
Enjuicia la novela de Mariano Azuela dentro del proceso literario de la revoluci�n mexicana, en el cual destaca los cantos a la revoluci�n como piezas t�picas de una fase inicial. Afirma que "Los de abajo" no es, todav�a, la novela de la revoluci�n. Sintetiza su ar�gumento, y luego analiza el ambiente social que en la novela se describe.  
�"El chileno en Madrid" y "El roto", por Joa�qu�n Edwards Bello. Amauta: N� 19; p�gs. 103-104. (452
MAROF, Trist�n. Hablando con Mariano Azuela, el autor de "Los de abajo". Amauta: N9 27; p�gs. 89-92. (453
Contiene una rese�a sobre la conducta social de los intelectuales mexicanos y, en particular, sobre la de Mariano Azuela. En ella se opone la f�cil adaptabili�dad de aquellos y la independiente honradez de �ste. "�Por qu� los intelectuales mexicanos son reacciona�rios?" �pregunta Trist�n Marof. Y la charla de Azue�la se desenvuelve en torno a la explicaci�n del pro�blema planteado.  
MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Magna-voz", por Xavier Icaza. Amauta: N� 8; p�g. 42. (454
�Tres libros del sur. Amauta: N� 11; p�g. 44. (455
Comenta: "Eleg�a del gran amor", por Nydia Lamar�que; "Palacio salvo", por Juvenal O. Saraleguy; y "Es�quinita de mi barrio", por Juan C. Welker.  
�"Rafael Barret: su obra, su pr�dica, su mo�ral", por Jorge R. Forteza. Amauta: N� 11; p�g. 42. (456
�"La mitra en la mano", por Rufino Blanco Fombona. Amauta: N� 11; p�gs. 42-43. (457
�"Panchito Chapapote", por Xavier Icaza. Amauta: N� 14; p�g. 43. (458
�"Gotas de mi gotero", por Ernesto Higueras. Amauta: N� 22; p�gs. 103-104. (459
NU�EZ, Estuardo. Emilio Oribe. Amauta: N� 12; p�g. 41. (460
Itinerario de la evoluci�n po�tica y la obra de Emi�lio Oribe.  
�"La cruz del sur", por Juan M. Fil�rtigas. Aauta: N� 17; p�g. 101. (461
ORREGO, Antenor. "La clara senda", por Fer�nando Diez de Medina. Amauta: N� 20; p�g. 103. (462
PAVLETICH, Esteban. Un mensaje y un anuncio. Labor: N� 3; p�gs. 7-8. (463
En torno al "mensaje" contenido en la poes�a de Langston Hughes, enjuicia las opresivas condiciones de vida de la poblaci�n negra de los Estados Unidos.  
PE�A BARRENECHEA, Enrique. "Las venta�nas", por Tom�s Bonesatti. Amauta: N� 14; p�g. 44. (464
PESCE, Hugo. Poe, precursor de Einstein. Amauta: N� 13; p�gs. 24-25. (465

Sugestiva constataci�n de las ideas filos�ficas de Ed�gar Allan Poe; su concepto sobre la certeza contras�table de los axiomas euclidianos, su desprecio por el valor probatorio de la simultaneidad, sus conceptos sobre el infinito y el espacio. Coincidencias con las afirmaciones de Einste�n.

 
Posteriormente trascrito en "Peruanidad": N� 6; Li�ma, abril-mayo de 1942 (p�gs. 472-474).  
PETROVICK, Juli�n. Panorama intelectual chi�leno. Amauta: N� 27; p�gs. 81-83. (466
Se refiere de manera principal a la actividad literaria, mencionando las figuras m�s sobresalientes.  
PORTAL, Magda. "Lecturas populares", por Es�peranza Vel�squez Bringas. Amauta: N� 11; p�g. 41. (467
�"El renuevo y otros cuentos", por Carlos Montenegro. Amauta: N� 23; p�gs. 100-102 (468
PRADO, Julio del. "Rumbo desnudo", por Pedro Leandro Ipuche. Amauta: N� 30; p�g. 104. (469
RAMOS, Angela, "Religi�n de amor y de belle�za", por Mar�a Lacerda de Moura. Amauta: N� 3; p�gs. 43-44. (470
�El viaje de Blanca Luz a M�xico. Amauta: N� 25; p�gs. 92-93. (471
Es un elogio de la poetisa. No contiene referencias so�bre el valor de su poes�a.  
SANCHEZ, Luis Alberto. Sobre la cultura hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�gs. 5-6. (472
Comenta y controvierte las opiniones formuladas por V�ctor Andr�s Bela�nde es un art�culo sobre las "Co�rrientes principales en la literatura de Hispanoam�rica". "No creo en que la universalidad de las es�cuelas nuevas sea m argumento para regar la existen�cia de literaturas nacionales en Am�rica" �dice�. Y concluye: "Los europeizantes colonialistas son conser�vadores; los autoctonistas e indigenistas son los revo�lucionarios".  
TAMAYO, Franz. Carta americana para americanos. Amauta: N� 3; p�gs. 32-35. (473
UROUIETA, Miguel Angel. "Ante las murallas de Jeric�", por Enrique Condarco. Amauta: N� 9; p�g. 43. (474
Al exponer algunas consideraciones sobre el esp�ritu de la "raza americana", reivindic�ndolo de ciertas incom�prensiones, incide sobre Rub�n Dar�o y Herrera y Reissig. Considera las ra�ces de su Inspiraci�n y de su Influencia.  
VARALLANOS, Adalberto. En el dominio de G�iraldes. Amauta: N� 10; p�g. 77. (475
Despu�s de juzgar la personalidad de G�iraldes, pre�senta su obra como muestra de americanismo artistico, y estudia brevemente el car�cter que en ella asumen los personajes y el paisaje.  
VARALLANOS, Jos�. "Elogio de la primera estrella", por Julio C�sar Araujo. Amauta: N� 24; p�g. 104. (476
�"El libro de las im�genes", por Humberto Zarrilli. Amauta: N� 26; p�g. 103. (477
�"Oiler", por Roberto Smith. Amauta: N� 27; p�g. 103. (478
�"Un mont�n de p�jaros de humo", por Clemente Andrade Marchant. Amauta: N� 27; p�g. 103. (479
WELKER, J. C. Blanca Luz. Amauta: N� 19; p�g. 101 (480
Impresiones sobre su valor personal y su poes�a.  
WIESSE, Mar�a. "Entre los muertos", por El�as Castelnuovo. Amauta: N� 13; p�g. 42. (481
�"El imaginero", por Ricardo E. Molinari. Amauta: N� 20; p�g. 100. (482
�"Achalay", por Rafael Jijena S�nchez. Amauta: N� 22; p�g. 99. (483
�"Los trabajos y los d�as", por Luis Franco. Amauta: N� 24; p�g. 103. (484
�"T�teres de pies ligeros", por Ezequiel Mar�t�nez Estrada. Amauta: N� 27; p�g. 102. (485
�"Escalera", por Genaro Estrada. Amauta: N� 28; p�g. 103. (486
   

Waldo Frank

 
   
ABRIL, Xavier. City block. Amauta: N� 28; p�gs. 53-56. (487
Homenaje l�rico a Waldo Frank, suscitado por la apa�rici�n de "City Block". Es una manifestaci�n de per�plejidad y de entusiasmo, ante el espect�culo urbano descrito en dicha obra.  
GARBO, J. Eugenio. "The dark mother", por Waldo Frank. Amauta: N� 5; p�g. 44. (488
MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Espa�a Virgen", por Waldo Frank. Amauta: N� 12; p�gs. 43-44.  (489
   

Pablo Neruda

 
   
BAZAN, Armando. La poes�a de Pablo Neruda. Amauta: N� 9; p�g. 20. (490
Admiraci�n ante la poes�a de Neruda, a quien consi�dera como uno "de los artistas que no admiten reservas". "Para entrar en �l es necesario ajustarse bien todas las facultades".  
DELMAR, Seraf�n. "Anillos", por Pablo Neruda y Tom�s Lago. Amauta: N� 6; p�g. 43. (491
   

4: SOBRE LITERATURA DE OTROS PAISES

 
   
ABRIL, Xavier. "Ejemplo", por Manuel Altola�guirre. Amauta: N� 14; p�gs. 43-44. (492
�"Le paya qui n'est a personne", por Jean Cassou. Amauta: N� 18; p�g. 98. (493
�"Ahora", por Ernestina de Champourcin. Amauta: N� 18; p�g. 99. (494
�Nota. Amauta: N� 22; p�g. 69.  (495
Sobre Correa Calder�n.  
�Mosaico contempor�neo. Amauta: N� 26; p�gs. 26-29. (496
Entre otros comentarios, incluye uno en el cual traza la "silueta de la racket de Jean Cocteau", donde dice: "A Jean Cocteau nos lo dio el tennis, as� como a Poe nos lo dio el car" .  
BAZAN, Armando. "Kyra Kyralina", por Panait Istrati. Amauta: N� 5; p�g. 43. (497
CONRAD, Joseph: rasgos de su obra y su vida. Amauta: N� 5; p�gs. 41-42. (498
Traducido por J. Eugenio Garro de la publicaci�n editada por: Country Life Press, Doubleday Paga & C�, de New York.  
CORREA CALDERON. Notas sobre la novela francesa. Amauta: N� 22; p�gs. 66-68. (499
Estudiando los antecedentes de la novela francesa contempor�nea, se refiere a Alain-Fournier y Andr� Beucler. E indica que su estudio debe hacerse por autores, ya que la ardiente exaltaci�n del individuo impide denominar a la novela francesa con una sola palabra. No es posible catalogarla dentro de una ten�dencia.  
CHABAS, Juan. Benjam�n Jarn�s y el miedo. Amauta: N� 28; p�gs. 21-24. (500
Magn�fico estudio: sobre la personalidad literaria de Puschkin, sobre las innovaciones que introdujo en el esp�ritu de la literatura rusa, y sobre sus fuentes de inspiraci�n. Present� "por primera vez el tipo del hombre civilizado, en tanto que opuesto al hombre salvaje". "Por doquiera, en la obra de Puschkin, ve�r�is estallar su fe en el alma rusa". "En Puschkin hay una verdadera familiaridad con el pueblo, una franqueza y una bonhomie reales". "Sin �l, nuestra fe en la independencia del genio ruso, no hubiera encontrado forma para expresarse".  
EHRENBURG, Ilya. La literatura rusa de la re�voluci�n. Amauta: N� 3; p�gs. 18-20 (y 25). (501
Vincula el desarrollo social y material de Rusia, con su evoluci�n literaria. Destaca, primero, una �poca de poes�a, representada por Mayakovski, Essen�n, Pasternak, Mandelstam y Tikhonov. Luego, el naci�miento de una nueva prosa, cuyos principales culti�vadores son Pilniak, Ivanov, Seifulina, Babel, Za�miatin, Lidin y Fedin. �Cu�l ser� el futuro?  
GALSWORTHY, John. Tolstoi, novelista: Amau�ta: N� 19; p�gs. 84-86. (502
GARRO, J. Eugenio. "Heine", por Alberto Ger�chunoff. Amauta: N�. 12; p�g. 43. (503
GUILLEN, Alberto. "La Celestina y Don Juan", por Ramiro de Maeztu. Amauta: N� 2; p�g. 41. (504
KALTOFEN, E. El teatro pol�tico en Alemania. Amauta: N� 31; p�gs. 72-74. (505
Considera el teatro como un arma pol�tica, con in-dependencia de su valor art�stico. El teatro pol�tico es propaganda: no es ninguna' aventura. Fue fun�dado por Erwin Piscator, notable director de escena. Saca su material de la vida obrera y de sus luchas.  
LUNATCHARSKI, Anatolio. Pr�logo (del) "Men�sajero de la Literatura Extranjera". Amauta: N9 15; p�gs. 43-44. (506
Publicada en Mosc�, esta revista ten�a por objeto filtrar la abundante literatura extranjera traducida al ruso. En el pr�logo, Lunatcharski justifica tal la�bor, comparando las "c�lulas de literatura proleta�ria" que aparec�an en los pa�ses del occidente europeo con la vigorosa literatura Inspirada en la revo�luci�n rusa.  
�El desarrollo de la literatura sovi�tica. Amauta: N� 20; p�gs. 20-23.   (507

Revisa las tendencias de la literatura rusa post-revolucionaria, enjuici�ndolas someramente. Cita a los antiguos escritores futuristas que hicieran lite�ratura de consignas; a los "compa�eros de viste", que aspirar a crear una literatura accesible para el nuevo p�blico; Y. por �ltimo, a los sostenedores de la novela proletaria.

 
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "Les haidoucs", por Panait Istrati. Amauta: N� 3, p�gs. 41-42. (508
�Nota pol�mica. Amauta: N� 15; p�g. 40. (509

Contra el "Elogio al bidet" escrito por E. Gim�nez Caballero �v�ase (382�, que Jos� Carlos Mari�tegui juzga como un esp�cimen de frivolidad decadente y como "trivial ejercicio de una imaginaci�n en ocio vespertino".

 
MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Las ciudades y los a�os", por Constantino Fedin. Amauta: N� 11; p�g. 42.  (510
�"La senda roja", por Julio Alvarez del Vayo. Amauta: N� 15; p�gs. 41-42. (511

Hace una minuciosa s�ntesis de la "novela autobio�gr�fica" criticada y, aplaudi�ndola, Incita a seguir el ejemplo de los "grandes esp�ritus" que a trav�s de ella son presentados.

 
NU�EZ, Estuardo. Emil Ludwig; la novela biogr�fica alemana. Amauta: N� 24; p�gs. 53-55. (512

Definiendo la t�cnica seguida por Ludwig para ela�borar sus biograf�as, estima que, debido a la insu�ficiencia del conocimiento de la historia, se obser�va, en dichas biograf�as, que "la literatura invade el campo de la historia". Dice que Ludwig ha incor�porado a sus biograf�as "todas las conquistas de la novela moderna, incluso el mon�logo Interior", que "admira en Ludwig la regularidad de su estilo". Y aunque parece conocer las biograf�as de Goethe, Bis�marck y Napole�n, sus referencias no se extienden sino a esta ultima.

 
�"Krieg", por Ludwing Ren. Amauta: N� 27; p�g. 102. (513
ORREGO, Antenor. Algunas notas de andar y ver. Amauta: N� 20; p�gs. 23-28. (514
Antenor Orrego publica estas notas como una "contribuci�n a la estimativa de Ortega y Gasset". Y discute cuatro temas en su obra, a saber: posici�n, oposici�n; humanizaci�n, deshumanizaci�n; racionalismo, revoluci�n; pol�tica, apol�tica.  
PESCE, Hugo. "La semana", por Jury Lebedins�ki. Amauta: N� 15; p�g. 43.  (515
RAMOS, Angela. "Hombres y m�quinas", por La risa Reissner. Amauta: N� 17; p�gs. 8346. (516
ROLLAND, Romain. La respuesta del Asia. La�bor: N� 1; p�gs. 2 (7 y- 8). (517
Traza un cuadro general de las relaciones que Talstoi mantuvo con hombres y movimientos ideol�gicos de Asia, y de su influencia sobre este continente.  
SACO, Carmen. Ram�n G�mez de la Serna. Amauta: N� 15; p�g. 17. (518
Describe el domicilio de Ram�n G�mez de la Serna y, especialmente, su cuarto de trabajo. Enmarcado por este ambiente, describe luego a Ram�n.  
VARALLANOS, Jos�. "C�ntico", por Jorge Gui�ll�n. Amauta: N� 14; p�gs. 103-104. (519
�"Romancero del destierro", por Miguel de Unamuno. Amauta: N� 25; p�gs. 100-101. (520
WIESSE, Mar�a. Se�ales de nuestro tiempo. Amauta: N� 4; p�gs. 11-11. (521
A trav�s de la literatura y la vida considera el valor actual de: la imagen y la palabra; filosof�a de la frivolidad; flirt y camarader�a; el radio y la literatu�ra; la eterna pareja y la vieja moral.  
�"El tirano Banderas", por Ram�n del Valle Incl�n. Amauta: N� 14; p�g. 42. (522
�"Voyage au pays des Articoles" y "Berrard Quesnay", por Andr� Maurois. Amauta: N� 16; p�g. 42. (523
�"Ariel ou la vie de Shelley", por Andr� Mau�rois. Amauta: N� 18; p�g. 98. (524
�Dos poetas: Charles Vildrac y Guy Charles Cross. Amauta: N� 19; p�gs. 101-102. (525
�"La vie prodigieuse d'Honore de Balzac", por Ren� Benjam�n. Amauta: N� 11; p�g. 100. (526
�"Journal de Kostia Riabzev", por N. Ogniev. Amauta: N� 15; p�g. 100. (527
�"V�a de Moli�re", por Ram�n Fern�ndez. Amauta: N� 18; p�g. 103. (528
�"Le mariage", por Jean Rostand. Amauta: N� 18; p�gs. 102-104. (529
�"Allen' por Valery Larbaud. Amauta: N9 19; p�gs. 101-101. (530
�"Le livre des betas qu'on apelle sauvages", por Andr� Dema�son. Amauta: N� 19; p�g. 101. (531
�"Santa Teresa y otros ensayos", por Am�rico Castro. Amauta: N� 19; p�g. 102. (532
   

Romain Rolland

 
   
GORKI, M�ximo. Carta a Romain Rolland Amauta: N� 14; p�gs. 4-5.  (533

Refiri�ndose a conceptos que Romain Rolland ex�presara en una carta dirigida a Constantino Balmont e Iv�n Bunin, Gorki habla sobre la actividad de los escritores revolucionarios de Rusia, fija los nombres de los antirrevolucionarios, y expresa su fe en las li�teraturas de las minor�as nacionales

 
HAYA DE LA TORRE, V�ctor Ra�l. Romain Rolland y la Am�rica Latina. Amauta: N�. 2; p�gs. 11-12. (534
"La influencia del pensamiento de Romain Rolland sobre nuestras primeras reacciones es innegable" � dice, despu�s de analizar esquem�ticamente la rea�lidad de la Am�rica subyugada y el movimiento de la juventud.  
MARQUE MIRANDA. Fernando. Escorzo de Romain Rolland. Amauta: N� 10; p�gs. 65-70. (535
Importante estudio sobre la obra de Romain Rolland, dividido en los siguientes cap�tulos: I, portada; II, la musicalidad en Rolland; VIII, Juan Crist�bal; IV, las "Vidas heroicas"; V, la aventura teatral y el estilo; VI, el internacionalismo de Rolland; VII, Cle�rambault; VIII, el sentimiento religioso en Rolland; y IX, colof�n.  
   

Henri Barbusse

 
   
ANISIMOV, I. V. Henri Barbusse, Amauta: N� 16; p�gs. 15-17.  (536

Traza la evoluci�n literaria de Henri Barbusse desde "Pleureses", "Les Suppliants" y "L'Enfer", hasta "El Fuego", el grupo Clart�, "Los Encadenamientos", "Fuerza" y "Jes�s". Y estima que esta evoluci�n tendr� una notable influencia hist�rica, pues los ar�tistas y escritores revolucionarios aprovechar�n el ejemplo de Barbusse y seguir�n un camino m�s recto.

 
ARBULU MIRANDA, Carlos. "Fuerza", por Henrri Barbusse. Amauta: N� 7; p�gs. 42-44. (537
MARIATEGUI Jos� Carlos. Prensa de doctrina y prensa .de informaci�n. Labor: N� 1; p�g. 2. (538

Como ejemplos t�picos de ambas formas de prensa, cita a "Clart�" �transformada en "La lutte de Classes"� y "Monde", al frente de los cuales estuvo Barbusse de quien afirma que "encuentra, por sus antecedentes, por su talento, por su obra, un largo cr�dito de confianza en todos los sectores revolucio�narios". A�ade que ambas formas, de prensa tienen su correspondencia en Amauta y Labor, respectivamente.

 
WIESSE, Mar�a. "Faits divers", por Henri Bar�busse. Amauta: N� 14; p�g. 43.  (539
   

Federico Garc�a Lorca

 
   
DIEZ CANSECO, Jos�. "Romances gitanos", por Federico Garc�a Lorca. N� 13; p�gs. 42-43. (540
Describiendo el tema de algunos romances, y refi�ri�ndose a los iconoclastas de la ret�rica, eleva a Federico Garc�a Lorca sobre todos los poetas espa��oles de la post-guerra.  
   

FILOLOGIA Y LINGUISTICA

 
   
GARBO, J. Eugenio. "Los amautas" en la historia peruana. Amauta: N� 3; p�gs. 38-39. (541
La palabra "amauta" puede estar representada por tres graf�as: hamautta, Amawta y ama�ta. Discusi�n de su origen y significado.  
SOLIS, Abelardo. La cuesti�n del quechua. Amauta: N� 29; p�gs. 31-36. (542
Teniendo en cuenta la "quechuizaci�n" del castella�no, efectuada por algunos indigenistas que abusan de graf�as como K, q y w para representar los soni�dos propios de algunas palabras, considera que tien�de a preparar la adopci�n del quechua como idioma nacional. Dice: "como el quechua fue el idioma de un pueblo cuya cultura desapareci� o, mejor dicho, se transform� radicalmente con la conquista espa��ola, la desaparici�n o transformaci�n de esa cultu�ra ha determinado a su vez la muerte del quechua". Y con superficial presunci�n trata de justificar esta muerte, por anquilosamiento, afirmando que "en el quechua no se puede vaciar el pensamiento filos�fico de un Kant", por ejemplo, sin apreciar que la capacidad de expresi�n aumenta con el desarrollo de las necesidades y que es la necesidad la que le ense�a al hombre a expresarse.