|
|
ABRIL, Xavier. La obra de arte no
es espectacular. Amauta: N� 5; p�g. 20. |
(327 |
L�ricamente desordenado y confuso. Dice:
"desde la novela, los personajes viven la realidad"; "no tienen
ninguna postura ante el p�blico, pues viven demasia�do la realidad";
"no hay actores, todos son autores". |
|
�Est�tica del sentido en la cr�tica
nueva. Amauta: N� 24; p�gs. 49-52. |
(328 |
Como apuntes de un libro sobre el
superrealismo. Xa�vier Abril esboza algunas de las sugerencias que
le inspirara la poes�a de Andr� Bret�n, el creador o "sus-citador"
del movimiento superrealista. Luego comenta la poes�a de Jacques
Vach�, a quien encuentra "muy cerca de Bret�n". Y a continuaci�n,
como "introduc�ci�n al an�lisis del superrealismo", anota las
posibles influencias de las escuelas antecedentes en la
determi�naci�n de su fisonom�a propia, y se refiere a la
im�portancia de la influencia que sobre el superrealismo ejerce el
cinema. |
|
�Nota a la muerte de la novela. Amauta:
N� 27; p�gs. 69-70. |
(329 |
Es una glosa a la opini�n sobre el mismo
tema, publi�cada por un grupo de escritores en la revista "Transition"
�y que fue trascrita en AMAUTA como puede verse por la referencia
(531�. Dice: "lo que ha muerto en la novela es la t�cnica, su
funcionamiento car�d�aco, debido al choque con un nuevo estilo de la
vida". |
|
|
|
ANDRE, Francis. �Existe una
literatura proleta�ria? Amauta: N� 18; p�g. 5. |
(330 |
��Existe una labor proletaria? Labor: N�
1; p�g 4. |
(331 |
|
|
BRETON, Andr�. �Existe una
literatura proleta�ria? Amauta: N� 18; p�gs. 1-3. |
(332 |
��Existe una literatura proletaria? Labor N� 1; p�g. 3. |
(333 |
|
|
CASANOVAS, Mart�. Autoctonismo y europe�smo. Amauta: N� 18;
p�gs. 77-83. |
(334 |
Desarrolla el tema en una carta dirigida a Franz Tamayo. Principia
discutiendo el problema de la deter�minaci�n del car�cter de las
culturas. Las concibe co�mo manifestaciones vitales, inherentes "a
la existencia de los individuos y las colectividades, en cual-quiera
de las etapas de su vida y evoluci�n"; como "una actitud humana,
vital, sea cual sea la plenitud formal o art�stica que al expresarse
consiga". Y, aten�diendo al arte ind�gena mexicano, afirma su fe en
el desarrollo de un autoctonismo art�stico americano, que nacer�a en
funci�n del orgullo y del sentido ra�cial que el indio manifiesta en
su arte. En contrapo�sici�n, afirma que las "manifestaciones
propiamente cultas del arte latinoamericano, no son m�s que un
triste calco de las �ltimas excentricidades del occidente decadente,
agotado". |
|
|
|
COCTEAU, Jean. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N�
18; p�g. 3. |
(335 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 3. |
(336 |
|
|
DURTAIN, Luc. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N�
18; p�gs. 3-4. |
(337 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�gs. 3-4. |
(338 |
|
|
FRANK, Waldo. �Existe una literatura prnletaria? Amauta: N�
18; p�g, 7. |
(339 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. |
(340 |
|
|
HIDALGO, Alberto. Peque�a ret�rica personal. Amauta: N� 6;
p�g. 8. |
(341 |
Sobre el "poema de varios lados"", "en el que cada une, de sus
versos constituye un ser libre, a pesar de hallarse al servicio de
una idea o una emoci�n centrales". |
|
|
|
ILESCH, Bala. Hacia la organizaci�n de la lite�ratura
proletaria. Amauta: N� 15; p�gs. 22-23. |
(342 |
Hace una s�ntesis de la actividad desplegada por la Oficina
Internacional, que trabajaba en la organiza�ci�n de una
Internacional Literaria. Y luego hace co�nocer los lineamientos
generales de las discusiones del Pleno de la Oficina Internacional;
menciona los acuer�dos adoptados en dicho Pleno; y traza un cuadro
de las impresiones que en los asistentes produjeron la discusi�n y
los acuerdos. |
|
|
|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Populismo literario y estabilizaci�n
capitalista. Amauta: N� 28; p�gs. 6-9. |
(343 |
El populismo literario "es esencialmente
demag�gico"; trata de "fomentar la producci�n en gran escala de
novelas que abastezcan al pueblo de una literatura que se adapte a
sus gustos e indague con simpat�a sus sentimientos". Pero, "sobre la
mesa de trabajo del cr�tico revolucionario, independientemente de
toda consideraci�n jer�rquica, un libro de Joyce ser� en todo
instante un documento m�s valioso que el de cualquier neo-Zola". Se
pronuncia en favor de la es�candalosa sinceridad de la literatura
burguesa �Gide y Proust, por ejemplo�, y combate la falsedad del
po�pulismo literario, que trata de convertir a la falsa li�teratura
en una mercanc�a para el gusto del consu�midor, sin alcanzar el
valor art�stico de la literatura burguesa. |
|
|
|
MARINETTI, F. T. Movimiento futurista. Amau�ta N� 10; p�gs.
29-30. |
(344 |
Trata sobre: La medici�n futurista; y Est�tica de los avisos
luminosos. |
|
|
|
MASIS, Horacio. "La met�fora y el mundo", por Pablo Rojas
Paz. Amauta: N� 6; p�g. 43 |
(345 |
|
|
MIRO QUESADA, C�sar Alfredo. "La poes�a de hoy", por Jean
Epstein. Amauta: N� 18; p�gs. 99-102. |
(346 |
Se limita a seguir los conceptos de Jean Epstein. |
|
|
|
NOVELA ha muerto, que viva siempre la novela (La). Amauta: N�
27; p�g. 69. |
(347 |
Firman: Harry Crosby, Stuart G�lbert, Eugene Jolas, Theo Rutra y
Robert Saga. Sostienen que la novela ha muerto, atendiendo a su
falta de consonancia con las necesidades del momento, y vaticinan su
futura remodelaci�n. |
|
V�ase el comentario hecho al respecto por Xavier Abril: 329. |
|
|
|
NU�EZ, Estuardo. "Est�tica del novecientos", por Amauta: N�
1; p�gs. 9-10. |
(348 |
�Alberto Zum Felde. Amauta: N� 16; p�g. 42. |
(348 |
|
|
ORREGO, Antenor. El personaje y el conflicto dram�tico en el
teatro, la novela y el cuento. Amauta: N� 1; p�gs. 9-10. |
(349 |
Opina que el arte europeo ha hecho anecd�tico el
destino, debido a la frivolidad predominante en la ci�vilizaci�n
occidental. Y concluye que, para hacer ve�rismo art�stico, no
necesitamos repetir la naturaleza y la vida; sino que es preciso ir
hacia un arte dram�tico integral; en que el car�cter est� presidido
por el destino. |
|
�Arte vital. Amauta: N� 10; p�gs. 49-50. |
(350 |
Por creer que "la vida est� cargada de intereses", se declara como
enemigo del pensamiento puro. Defiende la necesidad de vitalizar la
palabra, infundi�ndole un significado preciso. Y considera necesario
revelar el mensaje de nuestra vida, ser leales con nuestra
res�ponsabilidad. |
|
|
|
PORTAL, Magda. R�plica. Amauta: N�. 7; p�g. 28. |
(351 |
Observando los conceptos emitidos por Miguel
Angel Urquieta, en torno al "Izquierdismo y seudoizquier�dismo
art�sticos" �v�ase (543� dice, precipitadamente, que, "para el
poeta, la cultura como base perjudica su don original de creaci�n".
Y acatando la doctrina fu-turista �adversa al pasado y al recuerdo�
a�ade: "No hay ense�anzas de ayer, s�lo hay realidades de hoy". |
|
|
|
TAMAYO, Franz. Autoctonismo y europe�smo. Amauta: N� 17;
p�gs. 86-91. |
(352 |
Desarrolla el tema en una carta dirigida a Mart�n Ca�sanovas.
Err�neamente cree que el americanismo impo�ne la necesidad de
"renunciar a todo lo que no sea indio", y dice que "fuera del mundo
occidental no hay salvaci�n para nosotros". Su error se funda en el
aparente sue�o que las razas aut�ctonas duermen desde la colonia, y
exalta la cultura europea porque en ella encuentra "la expresi�n de
lo m�s perfecto hu�mano posible hasta hoy". Y se funda, tambi�n, en
su creencia de que lo americano es desconocido, y que, para ir hacia
lo desconocido, es necesaria "la plena posesi�n y dominio de lo
conocido, de lo �ptimo co�nocido". |
|
|
|
UNAMUNO, Miguel de. �Existe una literatura proletaria?
Amauta: N� 18; p�gs. 7-8. |
(353 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. |
(354 |
|
|
URQUIETA, Miguel Angel. Izquierdismo y seu�doizquierdismo
art�sticos. Amauta: N� 7; p�gs. 25-27. |
(355 |
Siguiendo a Jos� Carlos Mari�tegui, censura el
falso revolucionarismo art�stico que sigue una moda o Im�pone una
extravagancia, y lo califica como "analfa�betismo insolente". "El
izquierdismo aut�ntico necesi�ta disciplina mental". Y a tales
conceptos replica Magda Portal: v�ase (537. |
|
|
|
VALLEJO, C�sar. Poes�a nueva. Amauta: N� 3; p�g. 17. |
(356 |
Para Vallejo, lo nuevo no est� en el uso de un voca�bulario tomado a
las ciencias e industrias, sino en una sensibilidad simple y humana. |
|
�Se proh�be hablar al piloto. Amauta: N� 4; p�g. 18. |
(357 |
En una prosa l�ricamente desordenada, combate a los simples
hacedores de im�genes y de met�foras, de linduras y de colmos.
Aspira a "devolver las palabras a los hombres". Y dice: "un poema es
una entidad vital"; "existen respuestas sin pregunta, que son el
esp�ritu del arte y la conciencia divina de las cosas". |
|
�Autopsia del superrealismo. Amauta: N� 30; p�gs. 44-47. |
(358 |
Como s�ntoma de la decadencia de la cultura
capitalista, anota la multiplicaci�n de escuelas literarias. "La
�ltima escuela de mayor cartel, el superrealismo, aca�ba de morir
oficialmente", debido a la decisi�n adop�tada por sus sostenedores
para coordinar y sintetizar su m�todo literario con el marxismo.
Pero "la adhe�si�n al comunismo no tuvo reflejo alguno sobre el
sentido y las formas esenciales de sus obras" y, a la hora en que
estamos, el superrealismo �como movi�miento marxista� es un
cad�ver". Porque la aspi�raci�n de suscitar crisis de conciencia,
pregonada por Bret�n, es injustificada, si se aprecia que "no hay
m�s que una sola revoluci�n, la proletaria". "El fondo hist�rico del
superrealismo es casi nulo". |
|
Trascrito en "Letras": N� 22; Santiago de Chile, octu�bre de 1930. |
|
|
|
VANDERVELDE, Emile. �Existe una literatura proletaria?
Amauta: N� 18; p�g. 6. |
(359 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. |
(360 |
|
|
WERTH, Le�n. �Existe una literatura proletaria? Amauta: N�
18; p�g. 4. |
(361 |
��Existe una literatura proletaria? Labor: N� 1; p�g. 4. |
(362 |
|
|
2: SOBRE LITERATURA PERUANA |
|
|
|
ABRIL, Xavier. "Oto�o", por Germ�n Campos. Amauta: N� 17;
p�g. 102. |
(363 |
�Mosaico contempor�neo. Amauta: N� 26; p�gs. 26-29. |
(364 |
Entre otros comentarios, incluye, uno en el cual fija la temperatura
del ascensor en el humorismo de H�c�tor Velarde". |
|
|
|
BAZAN, Armando. "Ande", por Alejandro Peralta. Amauta: N� 1;
p�g. 37. |
(365 |
�"Glosas franciscanas", por Mar�a Wiesse. Amauta: N�. 3; p�g. 41. |
(366 |
�"Ccocca", por Mario Chabes. Amauta: N� 3; p�g. 43. |
(367 |
�"Falo", por Emilio Armaza. Amauta: N�. 3; p�g. 43. |
(368 |
|
|
BRETON, Andr�. Sobre Xavier Abril. Amauta: N� 18; p�g. 64. |
(369 |
En torno a la exposici�n de poemas que efectuara en Par�s el a�o
1927. |
|
|
|
CANSINOS ASSENS, Rafael. Pr�logo a "El amor limosnero", de
Ricardo Mart�nez de la Torre. Amauta: N� 13; p�g. 41. |
(370 |
Reproduce �nicamente la parte principal del pr�logo, que se refiere
a la intervenci�n del conflicto �ntimo en el problema amoroso que
describe la novela. |
|
|
|
CASSOU, Jean. Prefacio. Amauta: N� 13; p�gs. 33-34. |
(371 |
Escrito para la exposici�n de dibujos de Juan Dev�s�covi y poemas de
Xavier Abril, realizada en Par�s (1927) y Madrid (1928). Tiene
apreciaciones sobre el valor que caracteriza a cada uno. |
|
|
|
COLLAZOS, Gabriel. Un drama ind�gena. Amauta: N� 12; p�g. 37. |
(372 |
Presenta a Inocencio Mamani, joven indio de 19 a�os, autor del drama
titulado "Tuquypajj Munaskan". Relata el argumento de �ste. |
|
|
|
COSSIO, Jos� Gabriel. "Tuquypajj Munaskan", drama quechua.
Amauta: N� 14; p�gs. 41-42. |
(373 |
A trav�s de un reportaje, presenta a Inocencio Mamani, el autor del
drama; narra el argumento de �ste; y da algunos datos sobre la
actividad literaria de los indios peruanos. |
|
|
|
CHAVEZ ALIAGA, Nazario. El movimiento inte�lectual de
avanzada en Chiclayo. Amauta: N� 22; p�gs. 82-84. |
(374 |
Representado por el esp�ritu de Antenor Orrego, y di�rigido por
Nicanor de la Fuente y Carlos Arbul� Miranda, el movimiento
intelectual de Chiclayo no re�fleja una mera sensibilidad art�stica;
es "de pol�mica, de afirmaci�n proletaria, de grave responsabilidad
so�cial". |
|
|
|
FUENTE, Nicanor A. de la. "Par�bolas del Ande" por Nazario
Ch�vez Aliaga. Amauta: N� 20; p�gs. 102-103. |
(375 |
El autor suscribe con el seud�nimo de Nixa. |
|
�"El nuevo poema y su orientaci�n hacia una est�tica econ�mica", por
Magda Portal. Amauta: N� 24; p�gs. 102-103. |
(376 |
�"Cantos del arado y de las h�lices", por C�sar Alfredo Mir�
Quesada. Amauta: N� 29; p�gs. 103-104. |
(377 |
|
|
GUILLEN, Alberto. "Ande", por Alejandro Pe�ralta. Amauta: N�
2; p�g. 41. |
(378 |
�"Si Loti hubiese venido", por Ventura Gar�c�a Calder�n. Amauta: N9
6; p�g. 42. |
(379 |
�"Tiempos de la patria vieja", por Ang�lica Palma. Amauta: N� 6;
p�g. 42. |
(380 |
|
|
HAYA DE LA TORRE, V�ctor Ra�l. Nuestro fren�te intelectual.
Amauta: N� 4; p�gs. 3-4 (y 7-8) |
(381 |
Ensayo pol�tico en torno a la evoluci�n literaria del Per� durante
las �ltimas d�cadas. Trata sobre: El "ci�vilismo" y la inteligencia;
Prada y Palma; nuestra revisi�n de valores; Literatura y pol�tica;
la misi�n de AMAUTA. Fundamentando su punto de vista, dice: "en la
literatura hay un valor pol�tico que me parece que es la garant�a de
perennidad de las obras maes�tras". |
|
|
|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "El libro de la nave dorada", por
Alcides Speluc�n. Amauta: N� 1; p�g. 36. |
(382 |
"Sup�rstites dispersos de una escaramuza literaria, nos sentimos hoy
combatientes de una batalla hist�rica" �dice, aludiendo a la
participaci�n de ambos en el colonidismo encabezado por Valdelomar.
Y, en cuanto al libro, lo define como fruto de la adolescencia, que
denota presencia de Herrera y Reissig y de Rub�n Dar�o, en la
t�cnica, en la forma y en la est�tica. |
|
�Ubicaci�n de Hidalgo. Amauta: N� 16; p�gs. 41-42. |
(383 |
Aunque representa la terminaci�n del experimento co�l�nida", Alberto
Hidalgo "est�, sin quererlo y sin sa�berlo, en la �ltima estaci�n
rom�ntica", por su acen�tuado individualismo. |
|
�"El pueblo sin Dios", por C�sar Falc�n. Amauta: N� 21; p�gs.
102-103. |
(384 |
Jos� Carlos Mari�tegui rese�a su conocimiento de C�sar Falc�n, para
explicar las circunstancias que rodearon, la elaboraci�n de "El
Pueblo sin Dios". Y advier�te que, "escrita en 1923, esta novela no
alcanza a mu�chas nuevas adquisiciones del esp�ritu y el estilo de
C�sar Falc�n. Luego pasa a precisar el valor de la novela, a la cual
califica como "un testimonio de acu�saci�n contra la vida
provinciana del Per�. |
|
Trascrito en "Repertorio Americano": Tomo XXI, N� 14; San Jos�
(Costa Rica), 11 de octubre de 1930. |
|
�"El pueblo sin Dios", por C�sar Falc�n. Labor: N� 7; p�gs. 3-4. |
(385 |
Para iniciar en la comprensi�n del mencionado libro, fija su
concepto sobre la nueva po�tica. Destaca como sus caracteres: vida,
emoci�n y no inteligencia, ilo�gismo y revolucionarismo. Y cree que
los "Radiogra�mas del Pac�fico" lo comprueban. |
|
|
|
MEZA, Crist�bal. Proceso literario hist�rico del Per�.
Amauta: N� 13; p�g. 19. |
(387 |
Es una introducci�n a futuros art�culos. Trata de fi�jar ideas que
sirvan como gu�a del juicio, partiendo de datos hist�ricos hasta
tomar la experiencia de la literatura universal. |
|
|
|
NU�EZ, Estuardo. "El hombre del Ande que ase�sin� su
esperanza", por Jos� Varallanos. Amauta: N� 17; p�g. 101. |
(388 |
|
|
OQUEDO DE AMAT, Carlos. "Los sapos y otras personas", por
Alberto Hidalgo. Amauta: N� 13; p�g. 42. |
(389 |
|
|
ORREGO, Antenor. "El libro de la nave dorada", por Alcides
Speluc�n. Amauta: N� 1; p�gs. 34‑35 (y 38-40). |
(390 |
Partes del pr�logo escrito para el mencionado libro. Se refieren a
la categor�a est�tica de la poes�a de Alcides Speluc�n; al tr�pico y
el mar como sus ambientes po�ticos; a la t�cnica, el lenguaje y el
estilo. |
|
�La obra po�tica de. Nicanor A. de la Fuente. Amauta: N� 15; p�gs.
5-7. |
(391 |
Comienza dando algunos datos biogr�ficos del poeta, pero sin
coordinaci�n. Luego destaca en la obra: el paso vivificante de una
aurora, el gesto de la palabra, el don del humor, la imagen
m�ltiple, y el sentido po�l�tico. |
|
�"Par�bolas del Ande", por Nazario Ch�vez Aliaga., Labor: N� 3; p�g.
7. |
(392 |
|
|
RODRIGUEZ, C�sar A. Carta a Jos� Varallanos. Amauta: N� 18;
p�gs. 83-84. |
(393 |
Enjuicia la poes�a de "El hombre del Ande que ase�sin� su
esperanza", calific�ndola como impetuosa, fre�n�tica, lib�rrima,
sustantiva (entendiendo por tal lo que madura y crece). "Es una
contribuci�n hacia el arte peruano que "tiene la temperatura de la
vida". |
|
|
|
ROMERO, Emilio. Don Segundo Sombra y el Per�. Amauta: N� 28;
p�gs. 24-26. |
(394 |
Compara el tema y los valores de "Don Segundo Som�bra" con el tema y
los valores que en el Per� est�n latentes. La conquista de la selva
le hace par a la conquista de la pampa; la vida de los campesinos
se�rranos a la vida de los chalanes argentinos. Y, para destacar las
grandes posibilidades literarias que brinda la vida nacional, "se
refiere a "El Pueblo sin Dios", la novela de C�sar Falc�n, en la
.cual aprecia cierta parcialidad de visi�n y conocimiento algo
inexacto de la realidad peruana. |
|
�Per� en 3 tiempos. Amauta: N� 25; .p�gs. 11-16 (y 24-26). |
(395 |
Ensayo �gil que, bas�ndose en las caracter�sticas �eco�n�micas,
�tnicas y pol�ticas� que dividen al Per� en 3 ,- regiones �norte,
centro y sur�, revisa el aporte que los hombres de cada una de
dichas regiones ha lle�vado al proceso de la historia y la cultura
peruanas. |
|
|
|
SEOANE, Manuel A. Nota. Amauta: N� 12; p�g. 33. |
(396 |
Presentando a Fern�n Cisneros. |
|
�Primer aviso. Amauta: N� 15; p�gs. 14-15. |
(397 |
Pr�logo a una selecci�n de poemas revolucionarios pe-ruanos que
debi� ser editada en Buenos Aires. Expli�ca el significado del
t�rmino "revolucionario", para precisar el alcance de la selecci�n.
Luego confiesa su preferencia por las formas modernas, e indica que
la selecci�n es de poemas y no de poetas. |
|
�Br�jula. Amauta: N� 26; p�gs. 84-85. |
(398 |
Pr�logo de "Poemas rojos", antolog�a de poetas revo�lucionarios del
Per�, compilada por Manuel Seoane y C�sar Alfredo Mir� Quesada, y
que debi� editarse en Buenos Aires el a�o 1929. Tras variadas
reflexiones sobre el valor y el sentido de la poes�a revolucionaria,
explica que la selecci�n se ha hecho atendiendo a "las expresiones
po�ticas que reflejan la emoci�n social del Per�". |
|
|
|
SOLIS, Abelardo. Contra algunos "ismos". Amauta: N� 26; p�gs.
23-26. |
(399 |
Con bastante acierto califica como "manifestaci�n
de ignorancia" el apego al "prejuicio de las razas". Pero no es
consecuente cuando considera el indigenismo como un problema
puramente racial y desconoce sus aspectos econ�mico y social. No ve
en el indigenismo contempor�neo una oposici�n al ausentismo de otras
�pocas. Y mirando, probablemente, al descubrimiento del negro, que
entonces se realizaba en Cuba dice: "si hay licencia para el uso y
abuso del ismo de indigenismo, que vengan tambi�n el cholismo, el
zambis�mo, el ausentismo, el zacalaguaismo, y todos los ismos de
esta laya". Tambi�n desacredita el significado del t�rmino
"vanguardismo". |
|
|
|
UNAMUNO, Miguel de. Carta. Amauta: N� 25: p�g. 92. |
(400 |
Dirigida a los miembros de la comisi�n organizadora del homenaje
tributado en Madrid a C�sar Falc�n, por haber publicado "El pueblo
sin Dios". Se asocia al homenaje. |
|
|
|
URQUIETA, Miguel A. "La torre de las parado�jas", por C�sar
A. Rodr�guez. Amauta: N� 4; p�g. 44. |
(401 |
|
|
VALCARCEL, Luis E. G�nesis y proyecciones de "Tempestad en
los Andes". Amauta: N� :11; p�g. 21. |
(402 |
Un interesante cap�tulo de autocr�tica, que desenvuel�ve los
siguientes temas: por qu� escrib� el libro, el teatro del nuevo
indio; la quiebra de los reformadores; el libro no resuelve ning�n
problema. |
|
|
|
VARALLANOS, Adalberto. Amauta: N� 25; p�g. 95. |
(403 |
Nota necrol�gica, en cual destacan las grandes posibilidades
que anunciaba su corta labor. "Tenia entusiasmo de suscitador", pero
"era generalmente esceptico y negativo". |
|
|
|
VARALLANOS, Jos�. Comentario. Amauta: N� 17; p�g. 73. |
(404 |
Sobre la personalidad po�tica de Enrique Pe�a Ba�rrenechea |
|
�"Un chullo de poemas", por Guillermo Mer�cado. Amauta: N� 17; p�gs.
102-103. |
(405 |
|
|
WIESSE, Mar�a. "La literatura peruana", por Luis Alberto
S�nchez. Amauta: N� 16; p�g. 43. |
(406 |
|
|
Manuel Gonz�lez Prada |
|
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|
CHUQUIWANCA AYULO, Francisco. Carta pe�riod�stica de un
indio. Amauta: N� 7; p�gs. 13-15. |
(407 |
Defiende la filiaci�n socialista de Gonz�lez Prada, con�tra las
imputaciones formuladas por Miguel Angel Ur�quieta en un art�culo
sobre "Ideas y hombres del Pe�r�" Y luego incide en el anarquismo de
Gonz�lez Prada. |
|
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|
CASTILLO, Luciano. El sentido vital de la obra de Gonz�lez
Prada. Amauta: N� 16; p�g. 3. |
(408 |
Se refiere al valor que la obra de Gonz�lez Prada tiene para las
nuevas generaciones del Per�: "S�mbolo de renovaci�n". |
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GARRO, J. Eugenio. Sobre la obra po�tica de Gonz�lez Prada.
Amauta: N� 16; p�gs. 2-4. |
(409 |
Tomando como referencia la obra po�tica contenida en "Min�sculas",
"Presbiterianas" y "Ex�ticas", aborda los siguientes temas: Poes�a,
centro de Gonz�lez Prada; El fraseado l�rico; T�cnica y arquitectura
del verso. |
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MARIATEGUI, Jos� Carlos. Gonz�lez Prada. Amauta: N� 16; p�gs.
8 (y 13-15). |
(410 |
Es personal en cuanto afirma que "el estudio de
Gon�z�lez Prada pertenece a la historia y a la cr�tica de nuestra
literatura antes que a las de nuestra pol�tica". Y, con este
criterio cree que "Gonz�lez Prada es, en nuestra literatura, el
precursor de la transici�n del pe�riodo colonial al periodo
cosmopolita, pues, con su obra, "nuestra literatura inicia su
contacto con otras literaturas". "Denunci� el colonialismo, atac� el
es�pa�olismo: fue "mucho m�s peruano que todos los rapsodistas de la
literatura espa�ola anteriores y pos�teriores a �l en nuestro
proceso literario". En �l "arde el fuego de los racionalistas del
siglo XVIII", pero "no cae casi nunca en un intelectualismo
exagerado" porque lo preservan "su sentimiento art�stico y su
exaltado anhelo de justicia" "No desde�� nunca e, la masa", pero "la
filiaci�n literaria del esp�ritu y la cultura de Gonz�lez Prada, es
responsable de que el movimiento radical no nos haya legado un
conjunto elemental siquiera de estudias de la realidad peruana y
cuerpo de ideas concretas sobre sus problemas". |
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ORREGO, Antenor. Prada, hito de juvenilidad en el Per�.
Amauta: N� 16; p�g. 1. |
(411 |
Elogia a Gonz�lez Prada coma suscitador de un Pera nuevo que lucha
contra los prejuicios y los privilegios de casta, comenzando "el
proceso y la acusaci�n de la Colonia". |
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|
RODRIGUEZ, C�sar A. Carta a Jos� Carlos Ma�ri�tegui. Amauta:
N� 21; p�gs. 93-97. |
(412 |
Haciendo un paralelo entre Manuel Gonz�lez Prada
y Jos� Carlos Mari�tegui, define al primero como un "maestro de
adultos un �tica, un profesor de pl�stica revolucionaria". Califica
de fr�gido a Gonz�lez Prada, afirmando que el deleite de una frase
bien escrita superaba en �l la molestia de la investigaci�n
pa�ciente". Como pol�tico fue ""un apriorista", "un im�pulsivo
verbalista": "La pedagog�a de su credo arran�caba de los tiempos de
la pedagog�a cal castigo". Y; dice coincidiendo con el juicio de
Jos� Carlos Mari�tegui, dice: "Prado pudo ser un gran personaje
pol�tico, de garra socialista, si hubiera actuado con menos
literatura". |
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|
|
SANCHEZ, Luis Alberto. Si eres vida �por qu� me das la
muerte? Amauta: N� 29; p�gs. 24-30. |
(413 |
Cap�tulo de la biograf�a novelada de Manuel Gonz�lez Prada, que Luis
Alberto S�nchez public� m�s tarde con el titulo de "Don Manuel":
Lima, Librer�a Fran�cesa Cient�fica F. y, E. Rosay, 1930 (p�gs.
57-70), |
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|
URQUIETA, Miguel Angel. Gonz�lez Prada y Ur�quieta. Amauta:
N� 5; p�gs. 25-29. |
(414 |
Elogia a Gonz�lez Prada, a trav�s de una ligera
revi�si�n de su vida y su obra. "Pero Gonz�lez Prada no est� solo,
se�ero y �nico en el impulso inicial de esta haza�a que va creando
el Per� nuevo" �dice. Y ha�bla de la campa�a doctrinaria emprendida
por Lino Urquieta en el sur del Per�, campa�a que se exten�di� a los
principales problemas que el Per� afrontaba en 1901 (de car�cter
obrero, contributivo, agrario, pe�dag�gico, administrativo-judicial,
electoral y legisla�tivo, municipal, militar, sanitario y
editorial). "Gon�z�lez Prada y Urquieta son los precursores de esta
ge�neraci�n sacrificada y rebelde". |
|
|
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Jos� Mar�a Eguren |
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|
ABRIL, Xavier. Traducci�n est�tica de Eguren. Amauta: N� 21;
p�gs. 12-15. |
(415 |
No es una cr�tica. Es una comprobaci�n de la
presen�cia de ciertos motivos en la poes�a de Eguren, o una
profesi�n de l�rica admiraci�n. Desordenada y esque�m�tica, esta
"traducci�n est�tica" incorpora a la cr�tica el capricho estridente
de la poes�a de trasguerra. |
|
|
|
BASADRE, Jorge. Jos� Mar�a Eguren y la nueva poes�a. Amauta:
N� 3; p�gs. 5-7. |
(416 |
En sucesivos par�grafos destaca algunos
significativos valores de la poes�a egureniana, a saber: Eguren,
pri�mer poeta "dif�cil"; Eguren y el creacionismo; la me�t�fora; el
valor musical; infantil, pero no jovial ni deportivo; no
beligerancia y simplicidad geogr�fica. Por �ltimo, incluye una
"atingencia final" sobre el car�c�ter de la poes�a contempor�nea. |
|
�Elogio y eleg�a de Jos� Mar�a Eguren. Amau�ta: N� 21; p�gs. 21-29. |
(417 |
Es el art�culo precedente, corregido y aumentado.
Pero su texto definitivo puede verse s�lo en "Equivocacio�nes"
(Ensayos de literatura pen�ltima). Lima, Casa Editora La Opini�n
Nacional, 1928; p�gs. 14-30. |
|
Sagazmente explica la aparente contradicci�n del
t�tulo, diciendo: "Somos muchos los que amamos al poeta y,
sinembargo, vemos en sus �ltimas producciones una glosa a las
anteriores; un in�til intento de superar la intensidad de otrora".
En primer lugar, ubica a Jos� Mar�a Eguren dentro del movimiento
literario perua�no, destacando su esteticismo y la incomprensi�n de
la cr�tica en uso. A continuaci�n traza una peque�a semblanza
biogr�fica y personal de Eguren, en quien destaca un lejano parecido
a Edgar Poe a la vez que un absurdo recuerdo fugaz de Charlie
Chaplin". Lue�go pasa a estudiar la poes�a de Eguren,
desenvol�viendo los siguientes temas: �hay algo de nuestro am�biente
en la poes�a de Eguren?; cuatro son las face�tas en que,
arbitrariamente, puede dividirse la poes�a de Eguren �un lirismo
rom�ntico, el paisajismo, el simbolismo propiamente dicho y el
creacionismo�; Eguren es infantil; en la poes�a de Eguren hay,
esen�cialmente, un valor musical; Jos� Mar�a Eguren y C�sar
Vallejo, poetas "dif�ciles". |
|
|
|
CHURATA, Gamaliel. Valores vern�culos de la poes�a de Eguren.
Amauta: N� 21; p�g. 43. |
(418 |
Aspira a reivindicar el peruanismo de Jos� Mar�a Egu�ren contra
aquellos cr�ticos que califican su inspira�ci�n como "n�rdica". Y
para respaldar su aserto, cita poes�as que dan el sabor neoespa�ol
de nuestra tie�rra, o que insin�an su naturaleza. |
|
|
|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Contribuci�n a la cr�tica de Eguren.
Amauta: N� 21; p�gs. 35-40 |
(419 |
Es el cap�tulo que Jos� Carlos Mari�tegui dedica
a la poes�a de Eguren en "El proceso de la literatura", el s�timo de
sus "7 ensayos de interpretaci�n de la rea�lidad peruana". Afirma
que "Jos� Mar�a Eguren representa en nuestra historia literaria la
poes�a pura". Encuentra "excesivo o, m�s bien, impreciso, calificar
a Eguren de poeta de la infancia", pero le parece "evi�dente su
calidad esencial de poeta de esp�ritu y sen�sibilidad infantiles".
Demuestra que "Eguren no tiene ascendientes en la literatura
peruana": "ha escrito versos absoluta y rigurosamente originales". "Eguren
desciende del medioevo"; en �l subsiste, "mustiado por los siglos,
el esp�ritu aristocr�tico". "Eguren, en el Per�, no comprende ni
conoce al pueblo; ignora al indio, lejano de su historia y extra�o a
su enigma". La poes�a de Eguren, en consecuencia, es "algo as� como
una poes�a de c�mara, poes�a de estancia y de interior". |
|
�Preludio del renacimiento de Jos� Mar�a Eguren. Amauta: N� 21;
p�gs. 11-12 |
(420 |
Explicando las razones del homenaje tributado a
Jos� Mar�a Eguren en el n�mero 21 de AMAUTA, Jos� Car�los Mari�tegui
presenta como ejemplar y �nico el caso de Eguren, por la pureza de
su vida po�tica, y por la fidelidad con que ha seguido su vocaci�n y
su destino. Define el homenaje como reconocimiento, justi�ficable
"porque hasta ahora ning�n grupo, ninguna revista literaria ha
reivindicado a Eguren para s�"; porque "muerto Gonz�lez Prada,
Eguren es el �nico entre nuestros mayores a quien podemos
testimoniar una admiraci�n sin reservas"; porque "la evasi�n de la
realidad lo ha conservado puro". |
|
|
|
NU�EZ, Estuardo. Ensayo sobre una est�tica del color en la
poes�a de Eguren. Amauta: N� 21; p�gs. 32-34. |
(421 |
Cap�tulo de un estudio sobre "La poes�a de Eguren": Lima, Compa��a
de Impresiones y Publicidad, 1932. Afirma que "el color adquiere
muchas y caracter�sti�cas posibilidades en la poes�a de Eguren";
pero que, en su poes�a, Eguren s�lo emplea los colores netos,
puros". Y luego va precisando los variados simbolismos del color en
la poes�a egureniana. |
|
|
|
PEREGRIN, cazador de figuras. Amauta: N� 21; p�g. 16. |
(422 |
Se refiere a la labor art�stica desplegada por
Jos� Ma�r�a Eguren, como pintor y como fot�grafo. Destaca la virtud
imaginativa de Eguren, pues "se podr�a decir que ha visto todo lo
que ha escrito: lo ha visto, por-que lo ha encontrado en la
naturaleza o porque lo he creado como juguete". "Su dibujos y sus
cuadros son poem�ticos: los valores pl�sticos est�n subordinados en
ellos a los valores po�ticos". |
|
|
|
PETROVICK, Juli�n. Prosa para Jos� Mar�a Egu�ren. Amauta: N�
21; p�g. 44. |
(423 |
Elogio l�rico de Jos� Mar�a Eguren, en el homenaje tributado por
AMAUTA. |
|
|
|
PRADO, Julio del. Jos� Mar�a Eguren y el mar. Amauta: N� 21;
p�g. 44. |
(424 |
Elogio l�rico de Jos� Mar�a Eguren, contenido en la hip�rbole final:
"Al mar le agrada mucho la visita de Jos� Mar�a Eguren, pero est�
azaroso porque no sabe d�nde van a caber dos inmensidades". |
|
|
|
SANCHEZ, Luis Alberto. "Ramona" y Jos� Mar�a Eguren. Amauta:
N� 21; p�gs. 29-31. |
(425 |
Sin destacarlo expresamente, se refiere al esteticismo de Jos� Mar�a
Eguren, el poeta que: "no fue criollista, no fue americanista, no
hizo versos conmemorativos, no fue poeta universitario, no fue de
arrebatos l�bri�cos, no fue lun�tico". La alusi�n a "Ramona" es una
simple comparaci�n, con la cual indica que, si a Egu�ren se le
niega, vendria a ocurrir con su poes�a lo mis�mo que puede ocurrirle
a cualquier m�sica de calidad, si fuera ejecutada ante un auditorio
vulgar: no seria comprendida. |
|
|
|
WIESSE, Mar�a. Elementos de la poes�a de Egu�ren. Amauta: N�
21; p�gs. 41-42. |
(426 |
Considera que los elementos predominantes en la poe�s�a de Jos�
Mar�a Eguren son: la fantas�a, la musica�lidad y la melancol�a. |
|
|
|
Enrique Bustamante y
Ballivi�n |
|
|
|
BAZAN, Armando. "Antipoemas", por Enrique Bustamante y
Ballivi�n. Amauta: N� 8; p�g. 41. |
(427 |
|
|
Mart�n Ad�n |
|
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|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. Defensa del dispara-te puro. Amauta:
N� 13; p�g. 11. |
(428 |
Caracteriza el esp�ritu de Mart�n Ad�n como guiado por un sentido
"racionalista y cl�sico". Y, aludiendo a la importancia que en su
obra tiene el disparate, dice: "El disparate puro certifica la
defunci�n del abso�luto burgu�s", "tiene una funci�n revolucionaria
por-que cierra y extrema un proceso de disoluci�n. |
|
�La casa de cart�n. Amauta: N� 15; p�g. 41. |
(429 |
Colof�n a la novela del mismo t�tulo, publicada por Mart�n Ad�n:
Lima, Impresiones y Encuadernaciones "Per�", 1928. (p�gs....) |
|
En dicho colof�n anota Mari�tegui que ha
procurado encontrar en la literatura de Mart�n Ad�n "una
co�rroboraci�n de sus tesis de agitador intelectual". Pero "Mart�n
Ad�n no es propiamente vanguardista, no es revolucionario, no es
indigenista"; y, "por humorismo, se dice reaccionario, clerical y
civilista (aunque) su he�rej�a evidente, su escepticismo contumaz,
lo, contradi�cen". Describe a Mart�n Ad�n como "un joven de gran
familia, mesurado, inteligente, cartesiano, razonable; y toma "La
casa de cart�n" como una consecuencia del progreso experimentado por
el Per� en el per�odo de la trasguerra. |
|
�El anti-soneto. Amauta: N� 17; p�g. 76. |
(430 |
Revolucionando la cl�sica` forma po�tica representada por el soneto,
Mart�n Ad�n llega al anti-soneto, seme�jante en la estructura pero
de esp�ritu travieso. Y, al respecto, Mari�tegui anota: "Barroco,
culterano, gon�gorino, Mart�n Ad�n sali� en busca del soneto, para
descubrir el anti-soneto"; "el antisoneto es un anti�cuerpo". |
|
|
|
3: SOBRE LITERATURA
AMERICANA |
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|
ABRIL, Xavier. Mosaico contempor�neo. Amau�ta: N� 26; p�gs.
26-29. |
(431 |
Entre otros comentarios, incluye uno sobre "El renuevo y otros
cuentos", por Carlos Montenegro. |
|
|
|
ADAN, Mart�n. "Una mujer que sabe mirar", por Graciela
Garbalosa. Amauta: N� 11; p�g. 41. |
(432 |
�"El roto", por Joaqu�n Edwards Bello. Amauta: N� 13; p�gs. 41-42. |
(433 |
|
|
BAZAN, Armando. "Resonancias ef�meras", por Ernesto Higueras.
Amauta: N� 2; p�g. 41. |
(434 |
�"Levante", por Blanca Luz Brum. Amauta: N� 4; p�g. 44. |
(435 |
�"La guitarra de los negros", por Ildefonso Pereda Valdez. Amauta:
N� 6; p�g. 42. |
(436 |
�"Lejos", por Mar�a Elena Mu�oz. Amauta: N� 11; p�g. 42. |
(437 |
�"La epopeya de la ciudad", por Emilio Fru�goni. Amauta: N� 11;
p�gs. 41-42. |
(438 |
|
|
BORGES, Jorge Luis. Indice de la nueva poes�a
hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�g. 43. |
(439 |
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo,
Jorge Luis Borges afirma que el des-gaste del ruben�smo ha producido
una nueva situaci�n de conciencia en la poes�a americana, cuyas "dos
alas son el verso suelto y la imagen". |
|
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Alberto Hidalgo y
Vicente Huidobro. V�ase (449 y 450). |
|
|
|
BRUM, Blanca Luz. "Poetas uruguayos", por Gi�selda Zani.
Amauta: N� 22; p�g. 104. |
(440 |
|
|
COX, Carlos Manuel. "La justicia del Inca", por Trist�n Marof.
Amauta: N� 8; p�gs. 41-42. |
(441 |
|
|
DELMAR, Seraf�n, "El pescador de estrellas", por Alejandro
Guti�rrez y Luis Enrique Delano. Amauta: N� 6; p�g. 43. |
(442 |
�"Treinta poemas de mi tierra", por Jorge Reyes. Amauta: N� 7; p�g.
43. |
(443 |
�"Vientos contrarios", por Vicente Huidobro. Amauta: N� 8; p�g. 42. |
(444 |
|
|
DIEZ CANSECO, Jos�. "La campa�a del general Bulele", por Luis
Reissig. Amauta: N� 28; p�g. 102. |
(445 |
�Con Armando Donoso. Amauta: N� 12; p�gs. 41-42. |
(446 |
|
|
FONCUEVA, Jos� A. Nov�simo retrato de Jos� Mart�. Amauta: N�
14; p�gs. 22-24. |
(447 |
Para constituir de manera exacta la imagen de Jos� Mart�, destaca
sus valores personales. Lo estudia como m�stico, pensador, escritor,
orador, poeta, educador y patriota. Por �ltimo, define el
pensamiento social de Mart�. |
|
�"Por los caminos del mundo", por Rufino Blanco Fombona. Amauta: N�
6; p�g. 42. |
(448 |
|
|
HIDALGO, Alberto. Indice de la nueva poes�a hispanoamericana.
Amauta: N� 4; p�gs. 41-42. |
(449 |
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo,
Hidalgo manifiesta �estridentemente � su esc�ptica contemplaci�n de
las corrientes ame�ricanistas. |
|
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Jorge Luis Borges y
Vicente Huidobro. V�ase (439 y 450). |
|
|
|
HUIDOBRO, Vicente. Indice de la nueva poes�a
hispanoamericana. Amauta: N� 4; p�gs. 42-43. |
(450 |
Prologando una antolog�a aparecida en Buenos Aires con este t�tulo,
Huidobro expone algunos conceptos so�bre el nuevo poema y sobre el
poeta. Desordenado y "epatante". |
|
Otras partes del pr�logo fueron escritas por Jorge Luis Borges y
Alberto Hidalgo. V�ase (439 y 449). |
|
|
|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "Los de abajo", por Mariano Azuela.
Amauta: N� 12; p�g. 42. |
(451 |
Enjuicia la novela de Mariano Azuela dentro del proceso literario de
la revoluci�n mexicana, en el cual destaca los cantos a la
revoluci�n como piezas t�picas de una fase inicial. Afirma que "Los
de abajo" no es, todav�a, la novela de la revoluci�n. Sintetiza su
ar�gumento, y luego analiza el ambiente social que en la novela se
describe. |
|
�"El chileno en Madrid" y "El roto", por Joa�qu�n Edwards Bello.
Amauta: N� 19; p�gs. 103-104. |
(452 |
|
|
MAROF, Trist�n. Hablando con Mariano Azuela, el autor de "Los
de abajo". Amauta: N9 27; p�gs. 89-92. |
(453 |
Contiene una rese�a sobre la conducta social de los intelectuales
mexicanos y, en particular, sobre la de Mariano Azuela. En ella se
opone la f�cil adaptabili�dad de aquellos y la independiente
honradez de �ste. "�Por qu� los intelectuales mexicanos son
reacciona�rios?" �pregunta Trist�n Marof. Y la charla de Azue�la se
desenvuelve en torno a la explicaci�n del pro�blema planteado. |
|
|
|
MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Magna-voz", por Xavier Icaza.
Amauta: N� 8; p�g. 42. |
(454 |
�Tres libros del sur. Amauta: N� 11; p�g. 44. |
(455 |
Comenta: "Eleg�a del gran amor", por Nydia Lamar�que; "Palacio
salvo", por Juvenal O. Saraleguy; y "Es�quinita de mi barrio", por
Juan C. Welker. |
|
�"Rafael Barret: su obra, su pr�dica, su mo�ral", por Jorge R.
Forteza. Amauta: N� 11; p�g. 42. |
(456 |
�"La mitra en la mano", por Rufino Blanco Fombona. Amauta: N� 11;
p�gs. 42-43. |
(457 |
�"Panchito Chapapote", por Xavier Icaza. Amauta: N� 14; p�g. 43. |
(458 |
�"Gotas de mi gotero", por Ernesto Higueras. Amauta: N� 22; p�gs.
103-104. |
(459 |
|
|
NU�EZ, Estuardo. Emilio Oribe. Amauta: N� 12; p�g. 41. |
(460 |
Itinerario de la evoluci�n po�tica y la obra de Emi�lio Oribe. |
|
�"La cruz del sur", por Juan M. Fil�rtigas. Aauta: N� 17; p�g. 101. |
(461 |
|
|
ORREGO, Antenor. "La clara senda", por Fer�nando Diez de
Medina. Amauta: N� 20; p�g. 103. |
(462 |
|
|
PAVLETICH, Esteban. Un mensaje y un anuncio. Labor: N� 3;
p�gs. 7-8. |
(463 |
En torno al "mensaje" contenido en la poes�a de Langston Hughes,
enjuicia las opresivas condiciones de vida de la poblaci�n negra de
los Estados Unidos. |
|
|
|
PE�A BARRENECHEA, Enrique. "Las venta�nas", por Tom�s
Bonesatti. Amauta: N� 14; p�g. 44. |
(464 |
|
|
PESCE, Hugo. Poe, precursor de Einstein. Amauta: N� 13; p�gs.
24-25. |
(465 |
Sugestiva constataci�n de las ideas filos�ficas
de Ed�gar Allan Poe; su concepto sobre la certeza contras�table de
los axiomas euclidianos, su desprecio por el valor probatorio de la
simultaneidad, sus conceptos sobre el infinito y el espacio.
Coincidencias con las afirmaciones de Einste�n. |
|
Posteriormente trascrito en "Peruanidad": N� 6; Li�ma, abril-mayo de
1942 (p�gs. 472-474). |
|
|
|
PETROVICK, Juli�n. Panorama intelectual chi�leno. Amauta: N�
27; p�gs. 81-83. |
(466 |
Se refiere de manera principal a la actividad literaria, mencionando
las figuras m�s sobresalientes. |
|
|
|
PORTAL, Magda. "Lecturas populares", por Es�peranza Vel�squez
Bringas. Amauta: N� 11; p�g. 41. |
(467 |
�"El renuevo y otros cuentos", por Carlos Montenegro. Amauta: N� 23;
p�gs. 100-102 |
(468 |
|
|
PRADO, Julio del. "Rumbo desnudo", por Pedro Leandro Ipuche.
Amauta: N� 30; p�g. 104. |
(469 |
|
|
RAMOS, Angela, "Religi�n de amor y de belle�za", por Mar�a
Lacerda de Moura. Amauta: N� 3; p�gs. 43-44. |
(470 |
�El viaje de Blanca Luz a M�xico. Amauta: N� 25; p�gs. 92-93. |
(471 |
Es un elogio de la poetisa. No contiene referencias so�bre el valor
de su poes�a. |
|
|
|
SANCHEZ, Luis Alberto. Sobre la cultura hispanoamericana.
Amauta: N� 4; p�gs. 5-6. |
(472 |
Comenta y controvierte las opiniones formuladas por V�ctor Andr�s
Bela�nde es un art�culo sobre las "Co�rrientes principales en la
literatura de Hispanoam�rica". "No creo en que la universalidad de
las es�cuelas nuevas sea m argumento para regar la existen�cia de
literaturas nacionales en Am�rica" �dice�. Y concluye: "Los
europeizantes colonialistas son conser�vadores; los autoctonistas e
indigenistas son los revo�lucionarios". |
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|
|
TAMAYO, Franz. Carta americana para americanos. Amauta: N� 3;
p�gs. 32-35. |
(473 |
|
|
UROUIETA, Miguel Angel. "Ante las murallas de Jeric�", por
Enrique Condarco. Amauta: N� 9; p�g. 43. |
(474 |
Al exponer algunas consideraciones sobre el esp�ritu de la "raza
americana", reivindic�ndolo de ciertas incom�prensiones, incide
sobre Rub�n Dar�o y Herrera y Reissig. Considera las ra�ces de su
Inspiraci�n y de su Influencia. |
|
|
|
VARALLANOS, Adalberto. En el dominio de G�iraldes. Amauta: N�
10; p�g. 77. |
(475 |
Despu�s de juzgar la personalidad de G�iraldes, pre�senta su obra
como muestra de americanismo artistico, y estudia brevemente el
car�cter que en ella asumen los personajes y el paisaje. |
|
|
|
VARALLANOS, Jos�. "Elogio de la primera estrella", por Julio
C�sar Araujo. Amauta: N� 24; p�g. 104. |
(476 |
�"El libro de las im�genes", por Humberto Zarrilli. Amauta: N� 26;
p�g. 103. |
(477 |
�"Oiler", por Roberto Smith. Amauta: N� 27; p�g. 103. |
(478 |
�"Un mont�n de p�jaros de humo", por Clemente Andrade Marchant.
Amauta: N� 27; p�g. 103. |
(479 |
|
|
WELKER, J. C. Blanca Luz. Amauta: N� 19; p�g. 101 |
(480 |
Impresiones sobre su valor personal y su poes�a. |
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WIESSE, Mar�a. "Entre los muertos", por El�as Castelnuovo.
Amauta: N� 13; p�g. 42. |
(481 |
�"El imaginero", por Ricardo E. Molinari. Amauta: N� 20; p�g. 100. |
(482 |
�"Achalay", por Rafael Jijena S�nchez. Amauta: N� 22; p�g. 99. |
(483 |
�"Los trabajos y los d�as", por Luis Franco. Amauta: N� 24; p�g.
103. |
(484 |
�"T�teres de pies ligeros", por Ezequiel Mar�t�nez Estrada. Amauta:
N� 27; p�g. 102. |
(485 |
�"Escalera", por Genaro Estrada. Amauta: N� 28; p�g. 103. |
(486 |
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Waldo Frank |
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ABRIL, Xavier. City block. Amauta: N� 28; p�gs. 53-56. |
(487 |
Homenaje l�rico a Waldo Frank, suscitado por la apa�rici�n de "City
Block". Es una manifestaci�n de per�plejidad y de entusiasmo, ante
el espect�culo urbano descrito en dicha obra. |
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GARBO, J. Eugenio. "The dark mother", por
Waldo Frank. Amauta: N� 5; p�g. 44. |
(488 |
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MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Espa�a Virgen", por Waldo
Frank. Amauta: N� 12; p�gs. 43-44. |
(489 |
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Pablo Neruda |
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BAZAN, Armando. La poes�a de Pablo Neruda. Amauta: N� 9; p�g.
20. |
(490 |
Admiraci�n ante la poes�a de Neruda, a quien consi�dera como uno "de
los artistas que no admiten reservas". "Para entrar en �l es
necesario ajustarse bien todas las facultades". |
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DELMAR, Seraf�n. "Anillos", por Pablo Neruda y Tom�s Lago.
Amauta: N� 6; p�g. 43. |
(491 |
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4: SOBRE LITERATURA DE
OTROS PAISES |
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ABRIL, Xavier. "Ejemplo", por Manuel Altola�guirre. Amauta:
N� 14; p�gs. 43-44. |
(492 |
�"Le paya qui n'est a personne", por Jean Cassou. Amauta: N� 18;
p�g. 98. |
(493 |
�"Ahora", por Ernestina de Champourcin. Amauta: N� 18; p�g. 99. |
(494 |
�Nota. Amauta: N� 22; p�g. 69. |
(495 |
Sobre Correa Calder�n. |
|
�Mosaico contempor�neo. Amauta: N� 26; p�gs. 26-29. |
(496 |
Entre otros comentarios, incluye uno en el cual traza la "silueta de
la racket de Jean Cocteau", donde dice: "A Jean Cocteau nos lo dio
el tennis, as� como a Poe nos lo dio el car"
. |
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BAZAN, Armando. "Kyra Kyralina", por Panait Istrati. Amauta:
N� 5; p�g. 43. |
(497 |
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CONRAD, Joseph: rasgos de su obra y su vida. Amauta: N� 5;
p�gs. 41-42. |
(498 |
Traducido por J. Eugenio Garro de la publicaci�n editada por:
Country Life Press, Doubleday Paga & C�, de New York. |
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|
|
CORREA CALDERON. Notas sobre la novela francesa. Amauta: N�
22; p�gs. 66-68. |
(499 |
Estudiando los antecedentes de la novela francesa contempor�nea, se
refiere a Alain-Fournier y Andr� Beucler. E indica que su estudio
debe hacerse por autores, ya que la ardiente exaltaci�n del
individuo impide denominar a la novela francesa con una sola
palabra. No es posible catalogarla dentro de una ten�dencia. |
|
|
|
CHABAS, Juan. Benjam�n Jarn�s y el miedo. Amauta: N� 28;
p�gs. 21-24. |
(500 |
Magn�fico estudio: sobre la personalidad literaria de Puschkin,
sobre las innovaciones que introdujo en el esp�ritu de la literatura
rusa, y sobre sus fuentes de inspiraci�n. Present� "por primera vez
el tipo del hombre civilizado, en tanto que opuesto al hombre
salvaje". "Por doquiera, en la obra de Puschkin, ve�r�is estallar su
fe en el alma rusa". "En Puschkin hay una verdadera familiaridad con
el pueblo, una franqueza y una bonhomie reales". "Sin �l, nuestra fe
en la independencia del genio ruso, no hubiera encontrado forma para
expresarse". |
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|
EHRENBURG, Ilya. La literatura rusa de la re�voluci�n.
Amauta: N� 3; p�gs. 18-20 (y 25). |
(501 |
Vincula el desarrollo social y material de Rusia, con su evoluci�n
literaria. Destaca, primero, una �poca de poes�a, representada por
Mayakovski, Essen�n, Pasternak, Mandelstam y Tikhonov. Luego, el
naci�miento de una nueva prosa, cuyos principales culti�vadores son
Pilniak, Ivanov, Seifulina, Babel, Za�miatin, Lidin y Fedin. �Cu�l
ser� el futuro? |
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|
|
GALSWORTHY, John. Tolstoi, novelista: Amau�ta: N� 19; p�gs.
84-86. |
(502 |
|
|
GARRO, J. Eugenio. "Heine", por Alberto Ger�chunoff. Amauta:
N�. 12; p�g. 43. |
(503 |
|
|
GUILLEN, Alberto. "La Celestina y Don Juan", por Ramiro de
Maeztu. Amauta: N� 2; p�g. 41. |
(504 |
|
|
KALTOFEN, E. El teatro pol�tico en Alemania. Amauta: N� 31;
p�gs. 72-74. |
(505 |
Considera el teatro como un arma pol�tica, con in-dependencia de su
valor art�stico. El teatro pol�tico es propaganda: no es ninguna'
aventura. Fue fun�dado por Erwin Piscator, notable director de
escena. Saca su material de la vida obrera y de sus luchas. |
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|
LUNATCHARSKI, Anatolio. Pr�logo (del) "Men�sajero de la
Literatura Extranjera". Amauta: N9 15; p�gs. 43-44. |
(506 |
Publicada en Mosc�, esta revista ten�a por objeto filtrar la
abundante literatura extranjera traducida al ruso. En el pr�logo,
Lunatcharski justifica tal la�bor, comparando las "c�lulas de
literatura proleta�ria" que aparec�an en los pa�ses del occidente
europeo con la vigorosa literatura Inspirada en la revo�luci�n rusa. |
|
�El desarrollo de la literatura sovi�tica. Amauta: N� 20; p�gs.
20-23. |
(507 |
Revisa las tendencias de la literatura rusa
post-revolucionaria, enjuici�ndolas someramente. Cita a los antiguos
escritores futuristas que hicieran lite�ratura de consignas; a los
"compa�eros de viste", que aspirar a crear una literatura accesible
para el nuevo p�blico; Y. por �ltimo, a los sostenedores de la
novela proletaria. |
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|
|
MARIATEGUI, Jos� Carlos. "Les haidoucs", por
Panait Istrati. Amauta: N� 3, p�gs. 41-42. |
(508 |
�Nota pol�mica. Amauta: N� 15; p�g. 40. |
(509 |
Contra el "Elogio al bidet" escrito por E.
Gim�nez Caballero �v�ase (382�, que Jos� Carlos Mari�tegui juzga
como un esp�cimen de frivolidad decadente y como "trivial ejercicio
de una imaginaci�n en ocio vespertino". |
|
|
|
MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo. "Las ciudades y los a�os", por
Constantino Fedin. Amauta: N� 11; p�g. 42. |
(510 |
�"La senda roja", por Julio Alvarez del Vayo. Amauta: N� 15; p�gs.
41-42. |
(511 |
Hace una minuciosa s�ntesis de la "novela
autobio�gr�fica" criticada y, aplaudi�ndola, Incita a seguir el
ejemplo de los "grandes esp�ritus" que a trav�s de ella son
presentados. |
|
|
|
NU�EZ, Estuardo. Emil Ludwig; la novela biogr�fica alemana.
Amauta: N� 24; p�gs. 53-55. |
(512 |
Definiendo la t�cnica seguida por Ludwig para
ela�borar sus biograf�as, estima que, debido a la insu�ficiencia del
conocimiento de la historia, se obser�va, en dichas biograf�as, que
"la literatura invade el campo de la historia". Dice que Ludwig ha
incor�porado a sus biograf�as "todas las conquistas de la novela
moderna, incluso el mon�logo Interior", que "admira en Ludwig la
regularidad de su estilo". Y aunque parece conocer las biograf�as de
Goethe, Bis�marck y Napole�n, sus referencias no se extienden sino a
esta ultima. |
|
�"Krieg", por Ludwing Ren. Amauta: N� 27; p�g. 102. |
(513 |
|
|
ORREGO, Antenor. Algunas notas de andar y ver. Amauta: N� 20;
p�gs. 23-28. |
(514 |
Antenor Orrego publica estas notas como una "contribuci�n a la
estimativa de Ortega y Gasset". Y discute cuatro temas en su obra, a
saber: posici�n, oposici�n; humanizaci�n, deshumanizaci�n;
racionalismo, revoluci�n; pol�tica, apol�tica. |
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|
|
PESCE, Hugo. "La semana", por Jury Lebedins�ki. Amauta: N�
15; p�g. 43. |
(515 |
|
|
RAMOS, Angela. "Hombres y m�quinas", por La risa Reissner.
Amauta: N� 17; p�gs. 8346. |
(516 |
|
|
ROLLAND, Romain. La respuesta del Asia. La�bor: N� 1; p�gs. 2
(7 y- 8). |
(517 |
Traza un cuadro general de las relaciones que Talstoi mantuvo con
hombres y movimientos ideol�gicos de Asia, y de su influencia sobre
este continente. |
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|
SACO, Carmen. Ram�n G�mez de la Serna. Amauta: N� 15; p�g.
17. |
(518 |
Describe el domicilio de Ram�n G�mez de la Serna y, especialmente,
su cuarto de trabajo. Enmarcado por este ambiente, describe luego a
Ram�n. |
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|
|
VARALLANOS, Jos�. "C�ntico", por Jorge Gui�ll�n. Amauta: N�
14; p�gs. 103-104. |
(519 |
�"Romancero del destierro", por Miguel de Unamuno. Amauta: N� 25;
p�gs. 100-101. |
(520 |
|
|
WIESSE, Mar�a. Se�ales de nuestro tiempo. Amauta: N� 4; p�gs.
11-11. |
(521 |
A trav�s de la literatura y la vida considera el valor actual de: la
imagen y la palabra; filosof�a de la frivolidad; flirt y
camarader�a; el radio y la literatu�ra; la eterna pareja y la vieja
moral. |
|
�"El tirano Banderas", por Ram�n del Valle Incl�n. Amauta: N� 14;
p�g. 42. |
(522 |
�"Voyage au pays des Articoles" y "Berrard Quesnay", por Andr�
Maurois. Amauta: N� 16; p�g. 42. |
(523 |
�"Ariel ou la vie de Shelley", por Andr� Mau�rois. Amauta: N� 18;
p�g. 98. |
(524 |
�Dos poetas: Charles Vildrac y Guy Charles Cross. Amauta: N� 19;
p�gs. 101-102. |
(525 |
�"La vie prodigieuse d'Honore de Balzac", por Ren� Benjam�n. Amauta:
N� 11; p�g. 100. |
(526 |
�"Journal de Kostia Riabzev", por N. Ogniev. Amauta: N� 15; p�g.
100. |
(527 |
�"V�a de Moli�re", por Ram�n Fern�ndez. Amauta: N� 18; p�g. 103. |
(528 |
�"Le mariage", por Jean Rostand. Amauta: N� 18; p�gs. 102-104. |
(529 |
�"Allen' por Valery Larbaud. Amauta: N9 19; p�gs. 101-101. |
(530 |
�"Le livre des betas qu'on apelle sauvages", por
Andr� Dema�son. Amauta: N� 19; p�g. 101. |
(531 |
�"Santa Teresa y otros ensayos", por Am�rico Castro. Amauta: N� 19;
p�g. 102. |
(532 |
|
|
Romain Rolland |
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|
|
GORKI, M�ximo. Carta a Romain Rolland Amauta: N� 14; p�gs.
4-5. |
(533 |
Refiri�ndose a conceptos que Romain Rolland
ex�presara en una carta dirigida a Constantino Balmont e Iv�n Bunin,
Gorki habla sobre la actividad de los escritores revolucionarios de
Rusia, fija los nombres de los antirrevolucionarios, y expresa su fe
en las li�teraturas de las minor�as nacionales |
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|
|
HAYA DE LA TORRE, V�ctor Ra�l. Romain Rolland y la Am�rica
Latina. Amauta: N�. 2; p�gs. 11-12. |
(534 |
"La influencia del pensamiento de Romain Rolland sobre nuestras
primeras reacciones es innegable" � dice, despu�s de analizar
esquem�ticamente la rea�lidad de la Am�rica subyugada y el
movimiento de la juventud. |
|
|
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MARQUE MIRANDA. Fernando. Escorzo de Romain Rolland. Amauta:
N� 10; p�gs. 65-70. |
(535 |
Importante estudio sobre la obra de Romain Rolland, dividido en los
siguientes cap�tulos: I, portada; II, la musicalidad en Rolland;
VIII, Juan Crist�bal; IV, las "Vidas heroicas"; V, la aventura
teatral y el estilo; VI, el internacionalismo de Rolland; VII,
Cle�rambault; VIII, el sentimiento religioso en Rolland; y IX,
colof�n. |
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|
Henri
Barbusse |
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ANISIMOV, I. V. Henri
Barbusse, Amauta: N� 16; p�gs. 15-17. |
(536 |
Traza la evoluci�n literaria de Henri Barbusse
desde "Pleureses", "Les Suppliants" y "L'Enfer", hasta "El Fuego",
el grupo Clart�, "Los Encadenamientos", "Fuerza" y "Jes�s". Y estima
que esta evoluci�n tendr� una notable influencia hist�rica, pues los
ar�tistas y escritores revolucionarios aprovechar�n el ejemplo de
Barbusse y seguir�n un camino m�s recto. |
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ARBULU MIRANDA, Carlos. "Fuerza", por Henrri Barbusse.
Amauta: N� 7; p�gs. 42-44. |
(537 |
|
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MARIATEGUI Jos� Carlos. Prensa de doctrina y prensa .de
informaci�n. Labor: N� 1; p�g. 2. |
(538 |
Como ejemplos t�picos de ambas formas de prensa,
cita a "Clart�" �transformada en "La lutte de Classes"� y "Monde",
al frente de los cuales estuvo Barbusse de quien afirma que
"encuentra, por sus antecedentes, por su talento, por su obra, un
largo cr�dito de confianza en todos los sectores revolucio�narios".
A�ade que ambas formas, de prensa tienen su correspondencia en
Amauta y Labor, respectivamente. |
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|
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WIESSE, Mar�a. "Faits divers", por Henri Bar�busse. Amauta:
N� 14; p�g. 43. |
(539 |
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Federico Garc�a Lorca |
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DIEZ CANSECO, Jos�. "Romances gitanos", por Federico Garc�a
Lorca. N� 13; p�gs. 42-43. |
(540 |
Describiendo el tema de algunos romances, y refi�ri�ndose a los
iconoclastas de la ret�rica, eleva a Federico Garc�a Lorca sobre
todos los poetas espa��oles de la post-guerra. |
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FILOLOGIA Y LINGUISTICA |
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GARBO, J. Eugenio. "Los amautas" en la historia peruana.
Amauta: N� 3; p�gs. 38-39. |
(541 |
La palabra "amauta" puede estar representada por tres graf�as:
hamautta, Amawta y ama�ta. Discusi�n de su origen y significado. |
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SOLIS, Abelardo. La cuesti�n del quechua. Amauta: N� 29;
p�gs. 31-36. |
(542 |
Teniendo en cuenta la "quechuizaci�n" del castella�no, efectuada por
algunos indigenistas que abusan de graf�as como K, q y w
para representar los soni�dos propios de algunas palabras, considera
que tien�de a preparar la adopci�n del quechua como idioma nacional.
Dice: "como el quechua fue el idioma de un pueblo cuya cultura
desapareci� o, mejor dicho, se transform� radicalmente con la
conquista espa��ola, la desaparici�n o transformaci�n de esa
cultu�ra ha determinado a su vez la muerte del quechua". Y con
superficial presunci�n trata de justificar esta muerte, por
anquilosamiento, afirmando que "en el quechua no se puede vaciar el
pensamiento filos�fico de un Kant", por ejemplo, sin apreciar que
la capacidad de expresi�n aumenta con el desarrollo de las
necesidades y que es la necesidad la que le ense�a al hombre a
expresarse. |
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